Sanitas

La tranquilidad de crecer con un pediatra de confianza cerca

La continuidad asistencial del modelo de Sanitas permite conocer la evolución de cada niño, interpretar mejor los síntomas y ofrecer a las familias una atención cercana y personalizada desde los primeros años de vida.

Laura Fortuño

Si hay niños en casa, un pequeño imprevisto puede poner en jaque todo los planes: ese dolor de oído que aparece de madrugada, las décimas de fiebre instantes antes de ir al colegio, o ese ‘mamá, me duele aquí’ que activa las preguntas: ¿será importante, esperamos, debería verle el pediatra?

Contar con profesionales especializados que conozcan las particularidades de cada etapa del desarrollo infantil aporta algo especialmente valioso para las familias: tranquilidad y confianza. Esta forma de entender el cuidado de los más pequeños está muy presente en el modelo asistencial de Sanitas, donde la Pediatría no se limita a tratar una enfermedad cuando aparece. También significa acompañar a los niños mientras crecen, anticiparse cuando sea posible, resolver las dudas de madres y padres y ayudar a incorporar hábitos saludables desde los primeros años de vida.

Una atención pediátrica que crece junto al niño

En Bilbao, esta forma de entender la atención sanitaria se materializa en el Centro Médico Sanitas Bilbao, un espacio de 1.560 metros cuadrados que reúne más de 25 especialidades y un equipo de alrededor de 90 profesionales médicos. 

«Las familias encuentran una atención cercana, accesible y orientada a la continuidad. Atendemos los procesos agudos, realizamos el seguimiento de enfermedades crónicas y acompañamos el crecimiento mediante revisiones preventivas, coordinándonos con otras especialidades pediátricas cuando es necesario. Las enfermedades no entienden de agendas. Si aparece un motivo urgente, la familia puede contactar con el centro y, aunque la agenda ordinaria esté completa, se trata de habilitar un espacio para valorar al niño ese mismo día, siempre que la situación clínica lo permita. Nuestro objetivo es que cada familia cuente con una referencia sanitaria estable: un pediatra que conozca al niño y lo acompañe desde el nacimiento. La pediatría exige rigor científico, pero también escucha, tiempo y sensibilidad», explican desde el servicio de pediatría de los Centros Médicos de Sanitas en Bilbao y Artaza.

La continuidad asistencial es importante en todas las especialidades médicas, pero en Pediatría adquiere un significado especial. Contar con un profesional que conoce al niño, su historia clínica y su evolución permite acompañar su crecimiento a lo largo de los años, detectar cambios y convertirse en una referencia estable para toda la familia. Tal y como señalan los especialistas de Sanitas en Bilbao y Artaza, «la continuidad permite interpretar mejor cada síntoma, conocer la evolución y la respuesta a tratamientos previos, solicitar solo las pruebas necesarias y detectar antes cualquier cambio relevante. El seguimiento debe comenzar desde los primeros días de vida, comprobando las pruebas neonatales y vigilando periódicamente alimentación, crecimiento, desarrollo y vacunación. También revisamos y adaptamos los calendarios vacunales de niños procedentes de otros países y explicamos a sus familias cómo funciona el seguimiento pediátrico y qué recursos tienen disponibles. Conocer el entorno familiar, escolar y social del niño ayuda a ofrecer una atención verdaderamente individualizada».

 “La continuidad permite interpretar mejor cada síntoma, conocer la evolución y la respuesta a tratamientos previos, solicitar solo las pruebas necesarias y detectar antes cualquier cambio relevante”.

Pero si hay un elemento que marca la diferencia en la experiencia pediátrica es la confianza. «La confianza es fundamental. Cuando el niño reconoce a su pediatra, disminuye el miedo y vive la consulta con mayor tranquilidad. Los padres preguntan antes, explican mejor lo que observan y siguen las recomendaciones con más seguridad. La cercanía y la posibilidad de consultar cuando aparece un problema reducen la ansiedad familiar. Conocer al niño, su historia y su entorno facilita orientar cada caso y tomar decisiones con mayor precisión. La cercanía no sustituye al conocimiento científico: lo complementa», destacan desde el servicio de pediatría de los Centros Médicos de Sanitas en Bilbao y Artaza.

Una fiebre inesperada o un dolor de oído puede llevarnos al pediatra, pero también una duda sobre el sueño, la alimentación, el crecimiento o un cambio de comportamiento, tal y como nos cuentan desde los Centros Médicos de Sanitas en Bilbao y Artaza: «En pediatría atendemos distintos tipos de necesidades. Por un lado, están los procesos agudos: fiebre, tos, dificultad respiratoria, dolor o una reacción alérgica que aparece de forma inesperada y requiere una valoración ágil, indicaciones claras y saber qué signos se deben vigilar en casa. Por otro, están las revisiones del niño sano, esenciales para prevenir enfermedades y promover la salud desde el nacimiento. En ellas valoramos el crecimiento, el desarrollo, la alimentación, el sueño, las vacunas y los hábitos de vida. Ante el aumento del sobrepeso y la obesidad infantil, la educación nutricional y la actividad física son fundamentales para el bienestar físico y emocional. También ha aumentado la preocupación por la salud emocional. Vemos cambios de conducta, irritabilidad, dificultades de concentración o aprendizaje, problemas escolares y síntomas físicos que pueden asociarse a ansiedad o malestar emocional. Escuchar al niño y a su familia nos permite distinguir lo esperable de aquello que requiere estudio o apoyo psicológico». 

Así utiliza Sanitas la tecnología para ofrecer un trato más humano

Este enfoque centrado en las personas, además de definir a este centro, forma parte del modelo de Sanitas en su conjunto. Un modelo que se caracteriza por su vocación médica, la calidad asistencial y una apuesta decidida por la innovación, lo que le ha llevado a ser, en sus más de 70 años de historia, una de las compañías líderes del sector sanitario privado en España. 

En este contexto, la innovación tecnológica se convierte en uno de los pilares estratégicos del modelo de Sanitas, que apuesta por la transformación digital para impulsar una medicina más predictiva, preventiva y adaptada a cada paciente.

La aplicación de la Inteligencia Artificial, big data, chabots y genómica se orienta a mejorar la calidad asistencial y optimizar la toma de decisiones clínicas. Un ejemplo es el programa de Salud Conectada, donde la atención especializada llega al paciente mediante el uso de wearables para lograr una monitorización continua y en tiempo real de parámetros como la presión arterial, frecuencia cardiaca, glucosa, etc. 

Gracias a la conexión constante y directa con el equipo médico a través de consulta virtual, se garantiza continuidad asistencial, mayor comodidad y un control clínico riguroso sin necesidad de ingreso hospitalario tradicional. Un ejemplo es Blua, el seguro digital de Sanitas y una plataforma pionera en videoconsulta en España. Se trata de un servicio orientado al cuidado preventivo que posibilita realizar una revisión general para conocer el estado de salud actual. A través del móvil o tablet, permite obtener en unos minutos información sobre capacidad auditiva, lesiones dermatológicas, salud cardiológica, diabetes, hipertensión o incluso el estado emocional. 

Una apuesta por la digitalización que responde a un objetivo más amplio: ayudar a las personas a vivir vidas más largas, sanas y felices. Un propósito que Sanitas impulsa no solo desde la asistencia médica, sino también a través de la promoción de hábitos de vida saludables, la sostenibilidad y la reducción del impacto ambiental.

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Factory, la unidad de contenidos de marca de Vocento, con Sanitas. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.