Forman parte del Plan de Industria Euskadi-2030, que movilizará un total de 15.900 millones de euros de inversión público-privada
Euskadi es un país netamente industrial. Industria es bienestar, calidad de vida, riqueza y progreso. Industria es el pasado, el presente y el futuro de nuestro país.
Y esa es la base de la estrategia industrial del Gobierno vasco, sustentada sobre tres ejes: Más industria, Mejor industria y Menos emisiones.
En el último año, la industria vasca se ha visto afectada por la política arancelaria de Donald Trump. La estabilidad del comercio mundial, que ya daba visos de desgaste por la transformación digital y la transición energética, sufre así una nueva vuelta de tuerca.
Desde el Gobierno vasco se apostó por ser protagonistas de la reindustrialización de Europa. Ante la incertidumbre, seguridad. Más industria y más Europa. Primero había que defender a la industria vasca, y al mismo tiempo, ayudar para su crecimiento. Así nacieron el Grupo para la Defensa de la Industria y la Alianza Financiera Vasca, para impulsar su transformación y crecimiento.
Sobre esta base el Gobierno Vasco presentó el Plan de Industria-Euskadi 2030. Un plan que es la hoja de ruta sobre la que se levantará la industria vasca del futuro y que tiene como principal objetivo sentar las bases para la creación de empleo de calidad, estable y bien remunerado, que responda a las aspiraciones de los jóvenes vascos y les permita desarrollar su trayectoria profesional en Euskadi.
Desde el Gobierno vasco se dota al Plan de 3.900 millones a lo largo de la presente legislatura, lo que permitirá traccionar una inversión privada de 12.000 millones de euros, con lo que se movilizarán un total de 15.900 millones de euros de inversión público-privada.
Los proyectos transformadores son el corazón del Plan de Industria Euskadi 2030 y supondrán un impulso de primer orden a la transformación industrial del país. Implican un salto cualitativo en la colaboración entre líderes industriales de Euskadi, su cadena de proveedores vascos y los centros tecnológicos, ganando así, como país, en tecnología, diferenciación y, por lo tanto, en competitividad.
En este momento, ya se está trabajando sobre 23 proyectos transformadores. De esta manera, da un impulso decidido a los sectores priorizados en el Plan de Industria Euskadi 2030: IRABAZI –componentes de automoción, energía, fabricación avanzada, metalurgia y movilidad sostenible–, y HAZI –aeronáutico/aeroespacial, biosanitario, soluciones digitales avanzadas, redes inteligentes y almacenamiento, y combustibles renovables–.
Ya se han presentado los dos primeros proyectos, que suponen unas inversiones iniciales de 160 millones de euros en los próximos tres años –cerca de 100 millones son para I+D y desarrollo tecnológico– y la creación de más de 1.300 nuevos puestos de trabajo de calidad.

El primero de ellos, liderado por ITP Aero, hará que Euskadi sea clave en el desarrollo de la nueva generación de motores aeronáuticos del futuro. Denominado ‘Nuevas Arquitecturas de Motor Aeronáutico para la Aviación Sostenible y Competitiva en Euskadi’, nace con la ambición de que Euskadi juegue un papel relevante en la nueva generación de motores aeronáuticos del futuro a nivel mundial, en base a la transición energética y digital.
Este primer proyecto transformador, de liderazgo privado con apoyo público, cuenta con ITP Aero como empresa tractora de otras 12 compañías vascas, la mitad de ellas pymes, con la colaboración del clúster de aeronáutica y espacio –Hegan–, e involucrará a 6 centros tecnológicos de la Red Vasca de Tecnología e Innovación (RVCTI).
Se desarrollará durante los próximos tres años, conlleva una inversión de más de 110 millones de euros en los próximos tres años, de los cuales más de 60 millones de euros son de I+D y desarrollo de tecnología.
El impacto del proyecto incluirá la creación de 800 puestos de trabajo –200 empleos directos y 600 indirectos–, y un potencial aumento significativo de las exportaciones tecnológicas gracias a un salto en competitividad.
Este proyecto fortalece el arraigo del proyecto industrial y tecnológico de ITP Aero en Euskadi, estrechando los lazos con la cadena de valor y centros tecnológicos. Además, posicionará a Euskadi como referente internacional en el desarrollo de productos y servicios aeronáuticos de alto valor añadido altamente exportables.
El segundo proyecto transformador, presentado esta misma semana en la sede de Danobat de Elgoibar, es Roboost. Gracias a esta iniciativa se desarrollará en Euskadi una nueva generación de robots industriales de altas prestaciones, así como su propia cadena de cadena de valor local alrededor de esta solución. Un nuevo producto robótico que conjuga la precisión de la máquina herramienta y la flexibilidad de los robots.
Roboost es un ejemplo de colaboración industrial y tecnológica sin precedentes, ya que traccionará a 18 pymes, y contará con la colaboración de los clústeres, bajo el liderazgo de Fabricación Avanzada, AFM, y la colaboración de Aeronáutica y Espacio, Hegan.
Asimismo, supondrá un impulso para el desarrollo de nuevas tecnologías para robots industriales de altas prestaciones, que involucrará a 10 centros tecnológicos y agentes de la RVCTI, con Ideko al frente.
El proyecto transformador permitirá, así, engranar y buscar sinergias entre la tecnología de vanguardia de las empresas vascas, la investigación aplicada de los centros tecnológicos, el conocimiento especializado de los fabricantes y el talento de una nueva generación de profesionales, posicionando a Euskadi como referente en innovación industrial.
Roboost supone una inversión inicial de cerca de 50 millones de euros en los próximos tres años, de los cuales más de 35 millones se destinarán a actividades de I+D y desarrollo tecnológico.
Implicará la creación de 500 nuevos puestos de trabajo –200 empleos directos y 300 indirectos– y, además, permitirá la transformación de empleos actuales hacia perfiles tecnológicamente más avanzados y de mayor valor añadido, garantizando así su sostenibilidad a largo plazo.
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