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XIII Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento

Música y Ópera: Peter Eötvös

El reconocimiento premia la trayectoria de “una de las voces musicales más importantes de nuestro tiempo”

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EL CORREO

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“Las profesiones de compositor, pedagogo y director de orquesta forman para mí una unidad”

La decimotercera edición del Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Música y Ópera ha recaído en el director y compositor húngaro Peter Eötvös. Entre los méritos que destaca el jurado figuran el de ser “sin lugar a dudas, una de las voces musicales del más importantes de nuestro tiempo”. Un profesional que ha abordado con éxito tres facetas diferentes dentro de la música, la de compositor (127 piezas de todo tipo le avalan), director de orquesta y pedagogo.

Eötvös se muestra especialmente orgulloso del reconocimiento a esta triple dimensión de su trabajo. “Para mí estas tres profesiones forman una unidad. Lo que logro en una de ellas me sirve en las otras dos. Lo que compongo lo puedo dirigir, lo que aprendo al dirigir lo puedo utilizar en mis composiciones, y la experiencia obtenida en estas dos profesiones la puedo transmitir en mi faceta de pedagogo”, explica.

Nacido en 1944, sus dotes musicales fueron pulidas primero en Budapest y posteriormente en Colonia. Esta formación, unida a su inmenso talento, dio paso a la dirección de grandes orquestas de Europa, Estados Unidos, Japón y Corea del Sur, tarea que compaginó con la composición. No contento con ello, decidió compartir sus conocimientos con la puesta en marcha en 1991 del Instituto Internacional Eötvös y, trece años después, con la creación de la Fundación Peter Eötvös de Música Contemporánea.

LA ÓPERA COMO ESPEJO DEL TIEMPO ACTUAL

El galardonado con el Premio Fronteras del Conocimiento en Música y Ópera gusta en sus composiciones operísticas de tener como referentes literarios a autores contemporáneos de la talla de García Márquez o Alessandro Baricco. Esto se debe a que confía en que sus libretos se seguirán representando en el futuro, como se hace actualmente con obras que cuentan con 400 años de antigüedad. “Para mí lo mas importante es que mi tiempo, el tiempo en el que yo he vivido, se muestre en mis operas para las generaciones futuras”, sostiene.

La composición de conciertos para solistas que realiza Peter Eötvös también tiene sus peculiaridades, aunque no esta vez no están relacionados con la longevidad que puedan alcanzar las piezas: “A mí no me basta con elegir un instrumento y componer una música adecuada para este instrumento, sino que necesito saber quién va a tocar esta pieza por primera vez. De esta forma veo y oigo al mismo tiempo la música y la persona que la toca. Y así, junto a la influencia de las características del instrumento recibo también las influencias de la persona y puedo trasladar ambas impresiones a mi música. De esta forma, el concierto que compongo no solo es específico para el instrumento sino también para la persona que lo va a tocar por primera vez”.

Esa conexión con los músicos se suele extender a las personas que asisten a sus conciertos. No en vano, su larga experiencia profesional le permite, según sus palabras, sentir “con mucha claridad si el público a mis espaldas entiende, sigue lo que se está representando, si se deja envolver por el ambiente que he pretendido crear. Y cuando esto sucede surge el contacto entre nosotros, conmigo como compositor y director de orquesta y el público, una cercanía que el público agradece”.