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Situada en un cautivador paisaje entre las montañas del País Vasco y a 30 kilómetros de Bilbao, en las Encartaciones, se erige desde el siglo XIV la majestuosa fortaleza de Torre Loizaga, un antiguo bastión defensivo del linaje Ochoa García de Loyzaga. Fue rescatada de sus ruinas por el empresario y coleccionista originario de Galdames, Miguel de la Vía, quien acometió una importante obra de reconstrucción, donde conservó su estética medieval original con cierto carácter romántico. Un tándem estético que lo convierte en un privilegiado enclave para acoger bodas y celebraciones únicas.
Sus salones y jardines posibilitan múltiples combinaciones, logrando adaptar un majestuoso espacio a las expectativas e ilusiones de cada cliente.
Torre Loizaga se ha permitido el privilegio de ser un espacio poco explorado por el gran público, debido a su política hacia el cuidado de su valor patrimonial y arquitectónico. Sin embargo, y ante el auge de búsquedas de espacios único para bodas, se va abriendo progresivamente a acoger eventos que responden a su perfil exclusivo
Con la colaboración de Grupo Iruña, con más de 25 años de experiencia en catering de gama alta, las propuestas gastronómicas y de puesta a punto son versátiles y personalizables, buscando la complicidad del cliente y acompañándole en el apasionante camino que supone construir juntos el día más especial. En Torre Loizaga además de albergar la colección de Rolls-Royce más completa de Europa, se combina fantasía, excelencia en el servicio y la calidad de su gastronomía para conquistar a los novios más soñadores.
El Palacio San Miguel, gestionado por Ercilla de Bilbao, Autograph Collection Hotel, es un escenario único para realizar la boda perfecta en Bizkaia. Ubicado en la localidad encartada de Sodupe, a quince minutos del centro de Bilbao, dispone de multitud de espacios, tanto interiores como exteriores, acondicionados para dar cabida a los diferentes momentos del enlace.
La finca, espaciosa y señorial, gira en torno a un imponente palacete histórico rodeado de extensos jardines. Un enclave único que, además de ser el escenario perfecto para el banquete, ofrece la posibilidad de celebrar la ceremonia civil dentro de sus 9.000 hectáreas de terreno natural. La amplitud, sin duda, es una de las características destacables del Palacio San Miguel.
La cuidada oferta gastronómico es otro valor en alza. Desde las cocinas del hotel Ercilla de Bilbao, Autograph Collection Hotel, se selecciona lo mejor de la cocina vasca tradicional, siempre teniendo presente la excelente materia prima y la garantía de sus más de 40 años de experiencia. Además, su personal se encarga de la gestión de puestos temáticos o ‘food truck’ para el aperitivo y la recena.
El equipo de profesionales altamente cualificado del Palacio San Miguel gestionará cada aspecto de la celebración, desde el alquiler de carpas e instalaciones, hasta la decoración del espacio y otras necesidades. Porque en el día más importante de vuestra vida no debería existir otro objetivo que olvidarse de las gestiones y dedicarse a disfrutar.
Luis Javier Villar es consciente del privilegio que supone trabajar Aspaldiko desde hace más de tres décadas. El restaurante, que abrió sus puertas en 1988, se emplaza en un caserío que data del siglo XVI, cuya fachada exterior, vigas y techos están fabricados en madera entramada. Un ejemplo de arquitectura popular calificado por el Gobierno vasco como bien cultural en categoría de monumento.
Semejante carta de presentación resulta el marco perfecto para la celebración de bodas, ya sea en su interior, con una decoración cálida que nos sumerge en un antiguo baserri, o en el exterior, que cuenta con amplios jardines aptos para la celebración de bodas civiles dentro de un entorno natural privilegiado. Aspaldiko pone al servicio de las parejas y sus invitados varias carpas con capacidad para 250 comensales y posibilidad de calefactar, donde poder realizar el cóctel y el convite en cualquier época del año. Además, cuenta con zona acristalada y escenario para el baile y la fiesta.
La oferta gastronómica es otro de los puntos fuertes del restaurante. Al frente de los fogones se encuentra desde hace años Alexander Ortega y junto a él, Fernando Fernández Irizar como segundo chef de cocina. Este equipo de profesionales se ocupa del gusto por el detalle y selecciona cuidadosamente la calidad de sus productos, procedentes muchos de huertos contiguos o de su propio vivero. La excelencia en el trato y el agradable ambiente ponen el broche de oro a una experiencia que pretenden que sea inolvidable.
El destino de Iván Vaz estaba inevitablemente unido a un caserío circundado por los montes de Bilbao. El caserío ‘Pastoretxe’, una construcción de casi 300 años de antigüedad, de arquitectura típica vasca convertida en el Asador Arraiz por sus aitas, de quienes ha absorbido su pasión por la hostelería. Veinticinco años después, este bilbaíno lleva con orgullo las riendas del negocio familiar, siendo la segunda generación, y conjugando con maestría la tradición heredada entre fogones y la última innovación. Su casa abre sus puertas a todas aquellas parejas que quieran celebrar su boda bajo una atención impecable dentro de un entorno único.
A tan solo 9 minutos del centro de Bilbao, Asador Arraiz se erige como el favorito de los recién casados que buscan una boda al aire libre. A pesar de disponer de un comedor interior con capacidad para 160 personas, el renovado carácter de su jardín se ha convertido en un verdadero reclamo, contando con calefacción de onda corta para asegurar temperaturas agradables cuando el tiempo no acompaña. Una jaima exterior que puede albergar a 220 comensales y una zona ‘chill-out’ con vistas al Pagasarri por un lado y a Bilbao por el otro, completan el escenario y ponen el contrapunto actual a su originario carácter rústico.
Iván focaliza su visión empresarial en reducir lo máximo posible la huella de carbono y potenciar las energías renovables, de ahí que haya montado en sus instalaciones 66 paneles fotovoltaicos y estaciones de recarga para coches eléctricos. Un ejemplo más de innovación al servicio de la tradición, la de unos fogones avalados un cuarto de siglo de inmejorable reputación. El chef Vaz es ahora el responsable de seguir transmitiendo los valores de una cocina sincera con producto auténtico y servicio familiar, abanderando los valores eternos de la buena mesa dentro de este marco natural incomparable.
Silo Bilbao nace para romper moldes en el terreno nupcial y alejarse de los tradicionales escenarios de boda. Su historia se construye entre columnas de hormigón, tuberías vistas, revestimientos en bruto y acabados de acero. Una estética que homenajea el estilo industrial de mediados del siglo XX, cuando se empezaron a reconvertir talleres en lugares habitables. Silo, lo que antaño fue una fábrica de café en el pintoresco barrio de Olabeaga, ha renacido como un espacio multifuncional donde se celebran los enlaces más alternativos de la ciudad.
Situado a orillas del Nervión y a los pies del estadio de San Mamés, Silo Bilbao abre sus puertas para descubrir un interior diáfano de 400 metros cuadrados, techos altos, amplias cristaleras y capacidad para 300 personas.
Desde que se inauguró Silo Bilbao en 2018, se ha posicionado rápidamente como un reclamo para celebraciones diferentes.
En el centro de la Villa y a escasos minutos de cualquier punto de Bilbao este espacio pretende amoldarse a las nuevas necesidades de las parejas y al novedoso concepto nupcial que se está instaurando. Se diferencian dando énfasis a las degustaciones tipo cóctel, más informales, distendidas y adaptadas al deseo de aquellos que busquen celebrar su enlace con los más allegados; las mesas temáticas especiales son su fuerte, diversidad de gustos a disposición de los novios más exigentes.
Sin embargo, también dan la posibilidad de hacer un banquete al uso con capacidad de hasta 150 comensales. Disponen de catering propio, cocina industrial y servicio de decoración; pero te dan la opción de traer el catering que tú desees. Y es que la ventaja de este lugar es su versatilidad y la capacidad de mimetizarse con los gustos y la personalidad de cada uno de sus clientes.
Tamarises ha visto desfilar ante sí 100 años de historia frente a la impasible estampa de la playa de Ereaga. En la actualidad, se ha convertido en un referente de la hostelería vizcaína dentro de este entorno privilegiado.
Cuenta con dos terrazas abiertas al mar y tres salones con vistas a la playa con todas las comodidades para acoger la celebración de una boda con capacidad de hasta 300 comensales. Un ambiente relajado, luminoso y totalmente reformado, ubicado en la primera planta del número 4 del Muelle de Ereaga.
El Restaurante Tamarises Izarra está gestionado actualmente por el Grupo Etxanobe/Antolín. Su equipo de profesionales lleva en vena la pasión por la gastronomía vasca de mercado, basada en una cocina anclada en la tradición con el punto de innovación que le aporta el chef Javier Izarra. Sus platos son una combinación de la mejor materia prima de temporada, una justa elaboración y mucha sensatez.
“Estás en un lugar incomparable y somos un ejemplo de saber hacer. Venimos de una cocina tradicional, de sabor, y vamos a tratar tu boda exactamente igual que si fuerais dos personas comiendo a la carta. En cuanto a servicio, a comida, a calidad, es igual o mejor. Aquí vais a tener la mejor boda del mundo”, asegura el chef.
Desde el año 2017 muchas han sido las parejas que han recorrido el largo camino empedrado del Palacio de Ubieta para dar el ‘sí quiero’. Escoltado por el imponente palacete neoclásico de 1829 que le da nombre y con el entorno privilegiado de Gordexola como telón de fondo, este enclave natural a tan solo 10 minutos de Bilbao se ha convertido en un lugar emblemático para la celebración de bodas y eventos.
“Todo lo especial que lo imagines. Así será tu enlace” asegura Gloria Martínez, la fundadora y encargada de llevar las riendas de este negocio. Las buenas críticas avalan su profesionalidad y las imágenes describen por sí solas el encanto de esta finca de más de 14.000 metros cuadrados. La satisfacción de sus clientes reafirma el objetivo por el que fue concebida: hacer felices a sus invitados con la excelencia en el trato dentro de un entorno único.
Sus palaciegos jardines se han convertido en todo un reclamo para aquellas parejas que buscan una boda al aire libre. Ofrecen la opción de incorporar una carpa de 436 metros cuadrados con capacidad para 250 personas y jugar, siempre que se requiera, con un exquisito comedor interior que tiene cabida para 160 comensales. La iluminación estratégica que brindan al caer la noche envuelve el ambiente con un halo muy especial.
La música también es clave para crear un gabinete acogedor, por eso cuentan con Sonort para poner banda sonora a sus bodas. La cocina, otro de los puntos fuertes, es de Maher Catering gestionada por el propio Palacio de Ubieta y totalmente personalizable al gusto de los clientes.
Una experiencia 360 grados que se hace realidad gracias a un gran equipo de profesionales con amplia experiencia en el sector de los eventos. Desde el primer momento, asesorarán y llevarán de la mano a cada una de las parejas que han confiado en Palacio de Ubieta para ser el escenario de la boda de sus sueños.