Borrar
Coloquio Casas de las Mujeres

Las Casas de las Mujeres afrontan su desafío continuo por la Igualdad

Abordan los avances en igualdad de género y las estrategias necesarias para continuar construyendo una sociedad más igualitaria

Ainhoa Lasuen

Compartir

En un momento en que su actividad es incesante, las responsables de las Casas de las Mujeres de Ermua, Balmaseda y Durango se acercaron al Foro Casas de las Mujeres, organizado por EL CORREO, para dar cuenta de los avances en las políticas de Igualdad implementadas durante varias décadas en estos espacios de encuentro de las mujeres en sus municipios. La alcaldesa de Ermua, Beatriz Gámiz; la concejala del Área de Igualdad y primera teniente de alcalde de Durango, Jesica Ruiz; y la concejala de Igualdad de Balmaseda, Elena Santamarina, se encargaron de mostrar sus estrategias y el funcionamiento actual de sus Casas, con la ayuda de la moderadora, Ainhoa García.

Desde sus instituciones estas profesionales trabajan sin olvidar su historia. La Casa de las Mujeres de Ermua, Emakumearen Topalekua, es la más antigua de todas. Se inauguró en marzo de 2003, siendo así la primera Casa de las Mujeres de Euskadi. En varios aspectos, la villa ha sido pionera en Igualdad, según Gámiz, «gracias a la fuerza del movimiento asociativo y reivindicativo de mujeres que ha habido siempre en el pueblo, que se alineó con la visión de la política municipal».

Ermua se convirtió en 1991 en el primer pueblo de Euskadi con departamento específico y en 1995 aprobó el primer Plan local de Igualdad de la CAPV. Aunque esto ya venía de antes, comenzando por la incorporación de su oficina de atención a mujeres víctimas de violencia de género y el piso refugio, en 1988, que también fue novedoso en Euskadi.

Balmaseda no se quedaba atrás, ya que un año después, en marzo de 2004, inauguraba su Casa de las Mujeres, también como consecuencia de «que había una asociación de mujeres muy activa y dinámica y el Ayuntamiento vio la necesidad de trabajar con ellas», explicó Santamarina en el Foro. Anteriormente, en el año 2000, ya contrataron una técnica de Igualdad que trabajó con las pioneras del grupo Zoko Maitea para crear el primer Plan local. Ese mismo año recibieron el premio Berdintasuna, de la Diputación de Bizkaia, por la trayectoria llevada hasta ese momento.

La Casa de las Mujeres de Durango, Andragunea, llegó en 2009, tras haber constituido, en 2005, la Comisión y el Consejo de Igualdad «con el empuje de los movimientos feministas y el impulso político», describió Ruiz. En este espacio se ha pasado de los cinco talleres y 69 mujeres participantes, en 2009, a los 25 cursos y 470 mujeres que acuden a sus instalaciones en la actualidad, además de los colectivos que se reúnen en su equipamiento. «Tenemos cifras de alrededor de 2.000 mujeres que han sido acogidas en Andragunea», expresaba orgullosa la concejala de Igualdad durangarra.

Las actividades que más éxito de participación tienen en sus aulas son las dedicadas al cuidado de la mente, las relacionadas con nuevas tecnologías o con la formación en cuidados.

Para todas

Las responsables de estos equipamientos municipales coincidieron en destacar que sus Casas de las Mujeres están pensadas como «un espacio de encuentro de las asociaciones y las mujeres». En el caso de Ermua «nuestra Casa es además, un espacio de referencia para las que sufren violencia, en el que se integra toda la acogida, con asistencia psicológica, asistencia jurídica, las políticas de sensibilización y demás actuaciones», comentó Gámiz.

«Andragunea es la casa para cualquier mujer, no sólo la que ha sufrido violencia, ya que las mujeres se sienten acogidas y escuchadas», añadió Ruiz.

Santamarina, por su parte, destacó la buena acogida que tiene este servicio entre la población balmasedana. «En 2010 se hizo una encuesta a más de 400 personas del municipio, y el servicio municipal mejor valorado fue la Casa. A día de hoy la valoración sigue siendo muy positiva, gracias también a la implicación de las asociaciones y a la ciudadanía que participa muy activamente», dijo.

Las Casas de las Mujeres son un hervidero de actividad, ofreciendo una amplia gama de talleres y programas diseñados para satisfacer las necesidades y los intereses de las mujeres de todas las edades. Sin embargo, pese a innovar en sus propuestas y adaptar sus formatos, las responsables de estos espacios reconocen que no superan el reto de atraer a las generaciones más jóvenes. «Si bien tenemos una gran demanda de talleres, notamos que la mayoría de nuestras participantes son mayores de 40 años», señaló Beatriz Gámiz, alcaldesa de Ermua.

Ante la pregunta de Ainhoa García sobre otros desafíos que se plantean, Elena Santamarina abogó por elaborar planes de Igualdad y actualizar protocolos. «Nosotras este año en la fiesta de las putxeras hemos incluido un protocolo antiagresiones sexistas, que consiste en dar una pequeña formación a personas que iban a trabajar en las fiestas (hostelería, txosnas y barracas), además de lanzar cuñas de sensibilización, una concentración de repulsa y un ‘gunemorea’, para tener un lugar a donde ir en caso de agresión».

Durango, por su parte, ha puesto en marcha una ‘unidad de violencia’. Si bien cuenta con un protocolo interinstitucional, con Abadiño, Durango, Bérriz, Ertzaintza y Osakidetza, pretende que la profesional responsable de esta ‘unidad de violencia’ acompañe a estas mujeres en todo el proceso.

Ermua también establece esos protocolos interinstitucionales para las víctimas de violencia de género, además de atender sus necesidades psicológicas y jurídicas posteriores.

Actual gestión de planes, formación y protocolos

Las claves para el buen funcionamiento de las Casas de las Mujeres se basan, en gran medida, en contar con una sólida base normativa. Por ello, su labor implica elaborar y aprobar reglamentos.

En esta tarea, Balmaseda aborda este año la elaboración de su quinto Plan de Igualdad; han incluido protocolos para sus fiestas, se implementará un protocolo para la plantilla del Ayuntamiento y, desde la Mancomunidad Enkarterri, se ha iniciado una formación en Igualdad dirigida a hombres políticos.

Ermua se encuentra inmersa en la implantación de su cuarto Plan de Igualdad, y, además, en estos momentos se ha elaborado una ordenanza, «que impregne toda la organización. No es un plan con acciones concretas, sino un marco normativo que debe cumplirse», explicó la mandataria ermuarra. Además, aunque cuenta con un protocolo interinstitucional, en el que también participan la Ertzaintza y Osakidetza, se está realizando un diagnóstico para determinar cómo actuar en las actividades festivas de todo el año en Ermua.

Durango ha puesto en marcha una ‘unidad de violencia’, que busca complementar su protocolo interinstitucional integral con Abadiño y Bérriz. El objetivo es que la persona contratada para esta unidad acompañe a las mujeres que han sufrido violencia de género en todo el proceso. Por último, según Jesica Ruiz, «en una sociedad tan multicultural como la de hoy en día», el Consejo de Durango está estudiando cómo fomentar la participación de mujeres de otras culturas en sus reuniones.

La sensibilización y atracción de la juventud a sus Casas es ahora su mayor reto

Durante el Foro de las Casas de las Mujeres, se puso de manifiesto que el principal desafío es acercar a las jóvenes a estas instalaciones y actividades, así como sensibilizar a la población más joven en materia de igualdad.

Ermua busca afrontar este reto a través de talleres y actuaciones de sensibilización organizados por el Ayuntamiento en colaboración con los centros educativos. La alcaldesa reconoció que «tenemos una asociación feminista con juventud muy activa, aunque funcionan de forma autónoma».

Desde Durango, se reconoció que «hemos comenzado a visitar todos los colegios para evaluar el nivel de sensibilización existente, y los resultados son preocupantes. Debemos reflexionar sobre qué estamos haciendo mal, ya que los avances logrados hasta ahora parecen estar retrocediendo. Somos conscientes de que los colegios están muy implicados en este tema, pero aún así debemos actuar». Así lo expresó la concejala de Igualdad de esta localidad.

En Balmaseda, el relevo generacional en las asociaciones participantes en la Casa de las Mujeres no es un problema. «Existen asociaciones de mujeres mayores, pero también otras bastante jóvenes. Sin embargo, a las jóvenes les cuesta acercarse a los talleres organizados», matizó Santamarina.

Las protagonistas

mujeres-ermua-beatriz-gamiz

Beatriz Gámiz

Alcaldesa de Ermua

«Los mensajes que se difunden desde las redes sociales nos deben hacer reflexionar sobre hacia dónde queremos ir»

Jesica Ruiz

Concejala de Igualdad de Durango

«Mi mensaje es que las mujeres luchemos y nos juntemos todas en ese punto en común y dejemos de lado las diferencias»

MUJERES-ERMUA-jesica-ruiz
MUJERES-ERMUA-elena-Santamarina

Elena Santamarina

Concejala de Igualdad de Balmaseda

«Con la juventud, en casa, se puede hacer mucho, pero debemos seguir trabajando desde las instituciones»

Compartir

Content Service desarrollado por SRB Ediciones.