Concluidos los dos primeros meses del año, vemos que algunas empresas importantes están sufriendo dificultades. ¿Qué acciones está tomando la Diputación Foral de Álava para fortalecer el tejido industrial del territorio?
No cabe duda de que la industria alavesa ha vivido el año 2025 en un contexto de gran incertidumbre por razones sobradamente conocidas. A todo ello, se suman otros retos como la transición hacia una economía baja en carbono, la necesidad de innovar y adoptar nuevas tecnologías de una manera cada vez más ágil y, por supuesto, la escasez de talento en un contexto con niveles de absentismo insostenibles. Aun así, en este contexto, la industria alavesa sigue destacando y demostrando que es solvente, pujante y un socio de confianza. También hemos tenido muy buenas noticias estos últimos meses, como el traslado de la sede social de Talgo a Álava, el anuncio de inversiones de futuro de grandes empresas industriales o la elección de Álava para nuevas implantaciones de proyectos que generan empleo, riqueza y bienestar.
Miramos con especial preocupación a Aiaraldea, uno de nuestros motores industriales, que está viviendo un proceso de reindustrialización lento y complejo; noticias como el anuncio del ERE en Tubos Reunidos son una consecuencia directa de esta incertidumbre y de la necesidad de adaptar nuestras empresas, sus procesos y productos a una nueva realidad en el comercio mundial.
Desde la Diputación tenemos claro que es momento de estar más cerca que nunca de nuestras empresas, escuchándolas y dando una respuesta ágil a sus necesidades, tanto inmediatas como de medio y largo plazo. Somos capaces de activar y traccionar herramientas y recursos como la Oficina de Defensa Arancelaria, el Plan para la reducción del absentismo o la Mesa por el Desarrollo Industrial de Aiaraldea cuando surgen dificultades. Y, en paralelo, seguimos trabajando en proyectos que garanticen el futuro de nuestra industria, como el BAM, el refuerzo de las ayudas a la innovación y la descarbonización, el acompañamiento a nuestras empresas en sus procesos de internacionalización o la diversificación hacia sectores de alto valor añadido.
Hace poco ha reclamado más suelo industrial para que Álava pueda mantener su crecimiento...
La disponibilidad de suelo ha sido tradicionalmente una ventaja competitiva de Álava frente a otras regiones, y ha sido uno de los factores clave para que grandes empresas se instalen y crezcan en el territorio. Pero, como cualquier ventaja competitiva, no podemos darla por sentada, sino que debemos aplicar políticas que la aprovechen y desarrollen. No podemos permitirnos que, cuando un proyecto industrial capaz de generar empleo y riqueza quiere implantarse en Álava, no dispongamos de alternativas de suelo que ofrecer. Por ello, proyectos como el VIAP, la regeneración de Betoño y Gamarra o la ampliación del Parque Tecnológico y Arasur son cruciales. Los ayuntamientos del Territorio tienen que darse cuenta de la importancia de acoger nuevos proyectos industriales para mantener nuestro sistema de bienestar social.
¿Cómo cree que se va a comportar el empleo?
El Territorio Histórico de Álava y sus empresas son un referente en lo que a creación de empleo de calidad se refiere. En un contexto de incertidumbre, las empresas alavesas han seguido creando empleo, y las perspectivas apuntan a que seguirá esta línea en los próximos meses. Tenemos en Álava trabajando más gente que nunca, pero necesitamos más. Talgo ya ha anunciado la necesidad de incorporar una gran cantidad de perfiles en el corto plazo, Mercedes ha anunciado la recuperación de turnos de trabajo para este año, en Aiaraldea empresas como Kider están previendo un crecimiento de personal, la compra de Ayesa va a generar un gran número de necesidades de personal cualificado en Álava; son solo algunos ejemplos.
Necesitamos incorporar al mercado laboral a más personas, y debemos hacerlo en un marco de alianzas entre empresas, instituciones y agentes formativos. Desde la Diputación Foral de Álava estamos realizando una apuesta muy fuerte por consolidar el territorio como referente en formaciones de futuro y en sectores con alto potencial. El recién presentado Máster en Ciberseguridad aplicado a la industria del automóvil o el Grado de Formación Profesional en mantenimiento de aviones de turbina son ejemplos de nuevas formaciones que hemos impulsado en Álava.