Elegir mejor, para alimentarnos mejor. Más fácil con Nutriscore

Esta herramienta aporta una valoración nutricional global del producto y facilita elegir la mejor opción entre alimentos de una misma categoría

EL CORREO

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Según el estudio Aladino, un 40,6% de escolares entre 6 y 9 años, tiene exceso de peso. A ello hay que añadir que el verano se convierte en una especie de 'estación sin ley' en la que se dejan los comedores escolares, se pasan más horas en la calle y se disfruta de las vacaciones, lo que en muchos casos repercute de forma no muy positiva en la alimentación de los más pequeños. Por eso es recomendable invertir un poco de tiempo en elaborar un menú saludable para la semana con el que controlar qué alimentos entran en su dieta y cuáles no.

No parece una tarea fácil, pero la realidad es mucho más sencilla si se echa mano de herramientas como Nutriscore que, a través de un sencillo sistema de colores y letras, ofrece una valoración nutricional global del productoEroski ha introducido este sistema de etiquetado y lo ha incorporado en todos los productos de su marca propia para valorarlos según sus ingredientes. El resultado se calcula por 100 gramos y tiene en cuenta los nutrientes beneficiosos para la salud que contiene el alimento (fibra, proteína, cantidad de fruta, verdura, frutos secos y legumbres y aceite de oliva) y aquellos cuya ingesta se recomienda reducir (grasas saturadas, sal, calorías y azúcares). El resultado se expresa mediante un simple código de letras y colores donde la A (verde) representa una calidad nutricional óptima y la E (naranja fuerte) señala un exceso de ingredientes que no son buenos para la salud. El abanico lo completan el B (verde claro) que indica saludable; el C (amarillo), ni bueno ni malo, y el D (naranja), poco saludable. Es decir, que cuanto mayor peso tengan los ingredientes beneficiosos sobre los negativos, más cerca estará el producto de la letra A y el color verde, lo cual ayuda al consumidor a elegir entre el mismo tipo de productos la mejor opción desde el punto de vista nutricional.

Este sistema fue creado por académicos de las ciencias de la alimentación, ha sido validado por la Unión Europea y cuenta con la reciente aprobación de la Organización Mundial de la Salud (OMS). De hecho, según varios estudios publicados en revistas científicas, «Nutriscore puede ser una herramienta eficaz para guiar y orientar a los consumidores hacia decisiones de compra más informadas y saludables». Por ejemplo, en un simple vistazo entre dos productos de la misma familia, este sistema facilita elegir un cereal de desayuno con mejor perfil nutricional que otro; o un fruto seco crudo frente a uno frito o salado.

A ello se suma al semáforo nutricional presente en todos los envases de la marca desde el año 2007, a través del que el consumidor podrá conocer de manera sencilla la valoración nutricional global de cada producto para poder compararlo con otros semejantes y elegir mejor. El semáforo nutricional es un sistema que permite ver de un simple vistazo la cantidad de calorías, azúcares, grasas, grasas saturadas y sal que aporta la ración de consumo de un producto con el objetivo de conocer la cantidad de nutrientes que se han ingerido y así  poder combinar los alimentos intentando no sobrepasar la Ingesta recomendada (IR) de cada uno de ellos para ayudar a llevar una alimentación más equilibrada.

Ideas de menú sanas y apetecibles

Para el desayuno

Uno de los momentos en los que hay que estar más alerta porque las prisas por salir pronto de casa pueden hacer elegir productos cuyo consumo debería ser ocasional. Para evitarlo:

- Cambia los cereales azucarados por copos de maíz o avena.

- Apuesta por lácteos naturales, que se pueden acompañar con fruta fresca, canela, frutas deshidratadas sin azúcar…

- Ofréceles fruta también en el desayuno.

- Pan integral en lugar de pan blanco. Con aceite de oliva, queso, guacamole, aguacate, rodajas de tomate, atún o bonito, tortilla francesa… ¿Mantequilla y mermelada? Sí, pero muy de vez en cuando.

Para la comida y la merienda

Hay que prestar especial atención a la composición de los platos a la hora de la comida. Por ejemplo, deben tener arroz, pasta, legumbres, ensalada o verduras, que serán la base de la comida; e incluir proteína (huevos, legumbres, pescados y carnes magras) siempre acompañada de una guarnición de verduras. En cuanto a la merienda, teniendo en cuenta que muchas veces se tira de bocadillos hay que ser conscientes de que ni todos los panes ni todos los rellenos son saludables para el día a día, así que:

- Evita los embutidos y apuesta por rellenos como el pollo, la tortilla o el pescado en conserva.

- Innova untándolos con hummus, guacamole o crema de cacahuete 100% o de otros frutos secos.

- Apuesta por uno 100% vegetal relleno de tomate, lechuga y aguacate.

- Recuerda que el pan integral es una opción más saludable. Puedes empezar por variedades con menor porcentaje e ir aumentando hasta llegar a un integral 100%.

- Para los más golosos, prepara un bizcocho casero y acompáñalo con una pieza de fruta. Recuerda intentar endulzarlo con otro ingrediente que no sea el azúcar (dátil, higo, etc.).

- Un lácteo y una fruta son una combinación perfecta para merendar. Un yogur o un poco de queso también pueden suponer una gran alternativa. En cuanto a los quesos, lo importante es evitar mezclas grasas como algunos quesitos en porciones. Para saber bien lo que estamos comprando es muy importante consultar bien el etiquetado nutricional.

Para la cena

Se debe realizar con suficiente antelación a irse a dormir para facilitar el descanso. Ensaladas, pescados… elijas lo que elijas, siempre deben tratarse de alimentos saludables y no muy pesados, y hay que tener muy presente la actividad física que se ha realizado durante el día.