El espacio Yimby de la calle Ercilla se llenó de solidaridad y cooperación con los galardonados en la tercera edición de los premios Gainditu promovidos por Rural Kutxa en colaboración con la Fundación Carmen Gandarias. El evento, presentado por Ainhoa García, reunió a los representantes de la Fundación Miranda, Avifes, Lagun Artean y la Asociación Luisa de Marillac para reconocer el trabajo que vienen desarrollando desde hace décadas.
Iratxe Sainz, directora de relaciones institucionales de Rural Kutxa en Bizkaia, dio la bienvenida a los presentes destacando los grandes avances que se han desarrollado. «Cuando hemos valorado los proyectos hemos visto que el mundo gira muy rápido y que las herramientas utilizadas en el pasado nos dan conocimiento, pero la realidad actual necesita soluciones nuevas. Es un cambio de paradigma y, precisamente ahora, es cuando el tercer sector resulta más clave que nunca. Éste es un gran reto y por ello hacen falta las mejores personas», comentó. «Podemos estar esperanzados de que así será. La innovación está en vuestros proyectos y no estáis solos», les animó. «Los premios Gainditu deben servir para poner en valor vuestro trabajo. Nuestro ánimo no es otro que acompañaros, con la máxima humildad».
Tras ella tomó la palabra Carlos Abuin, director y secretario del patronato de la Fundación Carmen Gandarias, quien reconoció que considera a los presentes «amigos, tras tantos años de colaboración». Abuin recordó que llevan 30 años de acción social, y que en estas tres décadas se ha entregado en donaciones más del triple de lo que dejó la propia Gandarias en legado, y «habiendo conseguido que el patrimonio se refuerce de manera importante habiendo destinado 2,5 millones al fin fundacional en 2024».
Una sociedad justa
El portavoz de la fundación quiso remarcar que los «protagonistas» eran los premiados y hacer un homenaje a las personas «que impulsaron vuestras entidades». «Esas familias que estaban perdidas, no tenían recursos y crearon una de las primeras asociaciones en el trabajo con enfermedad mental, como es Avifes», comenzó. «De la dura crisis de los 80 un grupo de familias de la parroquia de San Felicísimo viendo que gente del barrio de Deusto no tenían para comer y estaban perdiendo sus casas, se unen para que pudieran tener un alojamiento y una comida. Y de ese germen llegamos a lo que es hoy Lagun Artean, que por desgracia sigue siendo necesaria. Un emprendedor social como Antonio Miranda, que hace 114 años decide crear una entidad para dar cobertura a los ancianos de Barakaldo que no tenían recursos para vivir por sí mismos hasta convertirse hoy una entidad puntera como es la Fundación Miranda. Y sor Begoña (también presente en la sala), una heroína social, que se cargó su mochila y se fue al barrio de Arangoiti a trabajar en los años 80, un barrio duro por la droga, y de cuyo trabajo nace la Asociación Luisa de Marillac», destacó Abuin.
Una vez finalizada su intervención, Ainhoa García dio paso a los premiados, que fueron presentados a través de un vídeo conmemorativo en el que se mostraron sus proyectos y que recibieron los galardones de manos de los premiados del año pasado. El premio consistente en un trofeo, realizado en los talleres de la Fundación Peñascal, y una dotación económica de 3.000 euros, se divide en cuatro categorías, infancia y juventud; mayores y acogida; personas enfermas y con discapacidad y personas en riesgo de exclusión.