En el colegio Trueba tienen una convicción profunda: los espacios también educan. Lo que nos rodea influye en cómo nos relacionamos, en cómo sentimos y en cómo crecemos. Transformar el patio no ha sido, por tanto, una simple reforma estética, sino una apuesta valiente por cambiar la manera de convivir y aprender. Una transformación pedagógica y social construida entre todas las personas que forman parte de Trueba ikastetxea.
Ken Robinson defendía que la educación debe nutrir la creatividad y el pensamiento autónomo, algo que no ocurre únicamente dentro del aula. El patio es un laboratorio vital donde el alumnado se descubre a sí mismo, gestiona conflictos y encuentra maneras nuevas de expresarse. María Montessori ya subrayaba que el entorno físico es determinante para el desarrollo humano: cuando es accesible, variado y estimulante, la autonomía y la convivencia florecen.

Ese espíritu late en el nuevo patio del colegio Trueba. Aunque está pensado principalmente para las niñas y los niños, no está reservado solo a ellas y ellos. Es un espacio intergeneracional, un lugar que acompaña a cada edad desde sus necesidades: para los más pequeños y pequeñas es un territorio de juego libre, exploración y movimiento; para el alumnado mayor, e incluso para las personas adultas, es un refugio de encuentro, descanso y seguridad. Cada cual encuentra su sitio, y esa diversidad hace más fuerte el tejido comunitario.

Nada de esto habría sido posible sin el compromiso de la AMPA y de las personas trabajadoras. Su implicación ha convertido esta idea en un proyecto real, cocinado a fuego lento a través del diálogo y la colaboración. Ha sido, en sí mismo, un ejercicio educativo. Como recuerda la Unesco, la educación inclusiva no depende solo de a quién se enseña, sino también de cómo, dónde y con quién. Los patios son una pieza clave para responder a estas preguntas.

Transformar un espacio físico puede transformar la cultura entera de un centro. Un patio inclusivo, diverso y bien pensado permite romper estereotipos, fomentar el cuidado mutuo y garantizar la participación de todo el alumnado, sea cual sea su manera de estar en el mundo. César Bona lo resume con claridad: el primer paso para cambiar una escuela es repensar sus espacios. Y eso es exactamente lo que hemos hecho: construir, entre todas y todos, un patio para todas las edades y para todas las formas de ser.

Las voces de la comunidad lo confirman: "Era importante que quienes no conectan con los deportes más dominantes tuvieran su espacio; ahora lo tienen", comparte una familia. "Cada zona ofrece posibilidades distintas; es ideal para el juego libre", añade una educadora. Y un alumno de 2º de Primaria sueña ya en voz alta: "¡Un día haremos un concierto en el escenario!".
Este patio no solo es nuevo, es, sobre todo, nuestro. Y está vivo.

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Dirección: Carretera Artxanda-Santo Domingo Errepidea, 15 (Bilbao)
Teléfono: 944 452 999
Email: info@colegiotrueba.net
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