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Begoñazpi Ikastola, el proyecto educativo que ha revolucionado la enseñanza en Euskadi

La ikastola bilbaína ha puesto en marcha un modelo pedagógico propio con metodologías innovadoras que fomentan el deseo de aprender, la reflexión y el análisis, además de apostar por una correcta gestión emocional en el alumnado

Si la educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo, tal y como dijo Nelson Mandela, un centro escolar debe convertirse en la palanca necesaria para moverlo. Claro que las necesidades han cambiado y la educación de hoy día nada tiene que ver con la de, por ejemplo, hace tan solo una década. De ahí que, ahora, esa palanca, ese impulso a la educación, deba ser un proyecto educativo actual, avanzado e innovador.

La ikastola bilbaína Begoñazpi fue un paso por delante hace ya algunos años, cuando percibió que los sistemas educativos necesitaban abordar una reforma integral para, precisamente, estimular la educación en un mundo en constante cambio. El acceso completo a la información, las nuevas tecnologías, las demandas de la sociedad, las profesiones del futuro –y del presente-, y, en definitiva, la sociedad en la que vivimos hicieron que la ikastola replanteara la metodología de enseñanza en su integridad. Solo unos años después, este modelo educativo –un proyecto que ha introducido alguna de las metodologías más destacadas del mundo–, ya ha demostrado su eficacia, y muchos otros centros de Euskadi empiezan a introducir ahora los mismos programas.

Clasificado entre los mejores centros educativos del Estado y de Euskadi, además del primero de Bilbao, según el informe ‘Los 100 mejores colegios de España’, la ikastola basa su educación en la cultura del pensamiento y en la emocionalidad, la gestión de las emociones, apoyada en instalaciones modernizadas y adaptadas al modelo pedagógico.

El objetivo pasa por formar a chicas y chicos críticos, reflexivos y que sepan pensar y tomar decisiones por sí mismos. Para ello, la ikastola implantó el modelo Enseñanza para la Comprensión, la metodología surgida en la Universidad de Harvard que, a través de proyectos transversales de compresión, lleva al alumnado a aprender haciéndose preguntas, a analizar y buscar respuestas. Herramientas como el ‘visible thinking’ (aprendizaje visible), las rutinas, destrezas y llaves de pensamiento, los mapas mentales… dotan a los chicos y las chicas de una nueva manera de plantear su aprendizaje.

El salto a la Educación Secundaria, del mismo modo, se trasforma en el Programa de Años Intermedios del Bachillerato Internacional, un reconocido modelo internacional que fomenta en los adolescentes, igualmente, el pensamiento, el análisis y la reflexión.

Aunque todo este modelo educativo tiene un pilar fundamental en la gestión de las emociones del alumnado, ‘el botiquín vital’ de los niños y las niñas, imprescindible para mejorar su salud afectiva. La ikastola es el primer centro del Estado que implementa el modelo VEC (Vinculación Emocional Consciente). Así, el alumnado es capaz de identificar sus emociones y gestionarlas para ajustarlas al contexto o situación adecuada.

Ikastola pionera

Con todo ello, la ikastola introdujo en el aula, también de forma pionera en Euskadi, herramientas que fomentan esta nueva manera de aprender. De manera transversal, y en todas las etapas, Begoñazpi cuenta con ajedrez, el método Singapur de matemáticas o la robótica, programas educativos que refuerzan la inteligencia lógico-matemática y que fortalecen el deseo de aprender del alumnado.

Al fin y al cabo, esa motivación, tan necesaria en un centro escolar, está también detrás de todo el modelo educativo de Begoñazpi. “Es importante que los alumnos y las alumnas vengan con ganas de aprender, que deseen saber más; y gracias a este modelo lo hemos conseguido”, explica Jon Crespo, jefe de estudios de Educación Infantil de Begoñazpi Ikastola.

Para ello, por ejemplo, la metodología de lectoescritura digital, que lleva a los niños y las niñas a dar sus primeros pasos, entre letras, sin apenas esfuerzo, o la psicomotricidad, que bajo el modelo Aucouturier, una metodología que fomenta la expresividad de los y las pequeñas a través del movimiento libre, del juego simbólico y de las emociones.

Todo este modelo de aprendizaje, de hecho, comienza en las etapas más tempranas. Ya en Educación Infantil, desde los 2 años, los y las txikis se sumergen en una manera de aprender que apuesta por el juego, la experimentación y la circulación libre como manera para crecer con seguridad y confianza.

El modelo de la ikastola bilbaína también pasa por un potente proyecto artístico, que incluye estudios musicales como los de una escuela de música o un conservatorio y, desde el curso que viene, estudios de ballet, teatro y danza.

La ikastola también es reconocida por su plan de alimentación saludable, desde el hamaiketako al menú diario, que ha integrado las directrices europeas para lograr una correcta pirámide nutricional en edad escolar y, al mismo, tiempo, trasladar hábitos saludables desde edades tempranas. Este tipo de hábitos también pasa por la sostenibilidad y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que ya se han concretado en un plan para lograr emisiones cero en diez años.

Begoñazpi, así pues, se ha convertido en un centro educativo de referencia, en pleno Bilbao y conectado a las localidades del entorno con transporte público y una red propia de autobuses.

MÁS INFORMACIÓN 

Dirección: Avda Jesús Galíndez, 15. Bilbao

Teléfono: 94 400 53 00

Email: ikastola@begonazpi.net

Web: begoñazpi.org

atualcance.begonazpi.org

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