Óscar García llenó La Vasca de una trufa negra que «es todo aroma»

Llegó ayer a La Vasca precedido del premio al Mejor cocinero de Castilla y León 2013, recién otorgado por la Academia Castellano-Leonesa de Gastronomía y Alimentación

C. ORTIZ , MIRANDA DE EBRO
Iñigo Ruiz y Óscar García. /E. C./
Iñigo Ruiz y Óscar García. /E. C.

Llegó ayer a La Vasca precedido del premio al Mejor cocinero de Castilla y León 2013, recién otorgado por la Academia Castellano-Leonesa de Gastronomía y Alimentación, y cargado de aromáticas trufas negras de Soria, lugar en el que Óscar García tiene enclavado su restaurante Baluarte. Desde allí ejerce una férrea defensa de los productos de la tierra y de temporada.

Por eso, antes de que en unos días se ponga fin a la época de la trufa, quiso inundar con su esencia el comedor del establecimiento mirandés, entre cuyos fogones se movió. Y es que «es todo aroma, especial y diferente», siempre y cuando su calidad sea la ideal, porque en el mercado hay distintos tipos.

«Existe mucho engaño, pero con el paso del tiempo vas aprendiendo y sabiendo qué comprar. Nosotros conocemos muy bien cómo es una trufa de invierno, además la estamos viendo coger. Tenemos esa pequeña ventaja», reconoció.

Pero tan importante como su calidad es la elaboración. En su caso apuestan por presentarla en de manera natural, sin aderezos o añadidos sintéticos, apostando por que sobresalga su sabor.

El mismo patrón emplean en otoño con las setas, sobretodo, con los boletus edulis, otra materia prima muy mimada en una cocina muy pegada a su entorno y a la que también dedica unas jornadas especiales en su restaurante. «En Soria, por sus pinares, y por la calidad de los que se recogen, es un producto estrella y hay que respetarlo por encima de todo. Yo creo que haciendo las cosas bien podemos ser referencia y no llegar a saturar al cliente». Algo muy a tener en cuenta con una variedad que se ha puesto tan de moda en la cocina durante los últimos años.

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