Matriculan a 7 menores de Sopuerta en clases inexistentes para exigir educación pública

El alcalde se reunirá el lunes con responsables del Gobierno vasco para discutir la legalidad de negar el curso de Primaria en La Baluga

SERGIO LLAMASSOPUERTA.
Los progenitores muestran los papeles de la matrícula. ::
                         P. URRESTI/
Los progenitores muestran los papeles de la matrícula. :: P. URRESTI

Las familias de Sopuerta que desde hace dos años reclaman clases públicas de Educación Primaria en el municipio aún no han renunciado a su causa. Ayer, los padres de siete menores acudieron al centro de La Baluga, que sólo dispone del ciclo de Infantil, para matricular allí a sus hijos en primero de Primaria de cara al próximo curso escolar. Todo pese a que «actualmente no existe la posibilidad», recordó un portavoz del colectivo, Carlos Alonso. «Se pueden marcar hasta tres opciones, pero salvo uno de los padres el resto hemos elegido este colegio exclusivamente. Sabemos que estamos corriendo un riesgo», admitió ante la posibilidad de que los pequeños se queden sin plaza para otros centros. Por su parte, el lunes, el alcalde, Joseba Andoni Llaguno, se reunirá en Vitoria con los responsables de Educación en el Gobierno vasco a fin de abordar una vez más los aspectos jurídicos del conflicto.

La polémica viene de atrás. El colegio de La Baluga se edificó hace cuatro años sobre un terreno cedido por el Obispado en un acuerdo con la anterior Corporación local en el que se limitaba el uso de las futuras instalaciones a Educación Infantil. De esta manera, los propietarios del solar evitaban hacer competencia directa al centro concertado San Viator, ubicado a pocos metros, que ya ofrece clases de Primaria.

En 2012 un grupo de padres se movilizó para demandar que los menores pudieran continuar con su formación en el colegio público a partir de los cinco años. La solución más cercana de estas características sería la escuela de Mimetiz, en Zalla, pero les supondría a los alumnos recorrer diariamente 26 kilómetros. «Nosotros no queremos que nuestros hijos se socialicen fuera del pueblo, y que empiecen a acudir a Zalla para celebrar cumpleaños y hacer sus actividades fuera de Sopuerta», resumió Alonso.

Las familias que demandan las clases de carácter público en Sopuerta reivindicaron que el municipio cuenta con población infantil suficiente como para disponer de dos líneas de Primaria. «En estos momentos hay 32 niños», avanzó el portavoz del grupo, quien reivindicó que se trata de una opción de la que ya disponen el resto de los municipios encartados. «Nosotros no tenemos nada en contra de la educación que se ofrece en otros centros, es sólo que se trata de un derecho por ley», reivindicó.

«Libertad para elegir»

Precisamente, la cuestión legal del asunto será la que discutirá el alcalde de Sopuerta en Vitoria este lunes. A las 13.00 horas el regidor se reunirá con responsables del Gobierno vasco para «aportar documentos jurídicos» que, según explicó, vendrían a demostrar que no se pueden limitar las clases en la escuela pública al existir demanda de alumnos y la infraestructura necesaria. «Ya lo planteamos en su día durante una comparecencia en el Parlamento, nos interesa que haya libertad para poder elegir la opción educativa», resumió Llaguno. El máximo edil también recordó que Educación invirtió 2,6 millones de euros en la edificación del colegio de La Baluga, y el Consistorio en torno a 200.000 euros.