La siderurgia advierte de que la reforma eléctrica elevará un 30% el coste de la energía

La factura eléctrica «se ha comido todos los ahorros generados por la reforma laboral», según denuncia la patronal Unesid, que augura fuertes pérdidas

E. P.BILBAO.
Un hombre pesca frente a la Acería Compacta de Bizkaia (ACB), propiedad de ArcelorMittal./ E. C./
Un hombre pesca frente a la Acería Compacta de Bizkaia (ACB), propiedad de ArcelorMittal./ E. C.

La Unión de Empresas Siderúrgicas (Unesid) ha encargado un estudio a KPMG en cuyas conclusiones se aprecia que el nuevo mecanismo de interrumpibilidad para los grandes consumidores de electricidad puede elevar entre 15,5 y 17,8 euros por megavatio hora (MWh) el precio para el sector, lo que implica incrementos cercanos al 30% sobre el mercado, indicó el director general de la asociación, Andrés Barceló. Esta fuerte subida afecta especialmente a Euskadi, que concentra el 40% de la industria siderúrgica española.

«Para algunas empresas, esto supondrá pasar de un Ebitda (beneficio bruto de explotación) positivo a otro negativo», lo que las dejará «fuera de mercado» y puede hacer «inviable» su actividad, afirmó Barceló, antes de señalar que el recorte al incentivo alcanzará el 80% en las plantas más modulables. España cuenta con 21 acerías que encabezan el consumo industrial, con 9 teravatios hora (TWh) al año.

El director general de Unesid apuntó además que el recorte se suma a la pérdida de competitividad por los altos precios de la electricidad. «La subida de la electricidad se ha comido todos los ahorros de la reforma laboral en nuestras empresas. Se han reducido plantillas y ajustado la producción, y con lo que queda se han hecho reducciones salariales. Y ahora, esos ahorros cuantiosos se los ha zampado la subida de la luz», lamentó.

El nuevo mecanismo de interrumpibilidad, incluido dentro de las medidas de la reforma energética anunciada por el Gobierno, recorta en cerca de 200 millones al año, hasta 550 millones, el incentivo a industrias con gran consumo de electricidad por interrumpir su actividad cuando lo requiere el sistema.

Plantas paradas

Unesid, cuyos socios ya tuvieron que detener en diciembre algunas plantas por las subidas en el 'pool' eléctrico, considera que esta nueva interrumpibilidad supone un «cambio muy radical» en el escenario de precios, que se ha acometido «deprisa y corriendo». «Una chapuza para cuadrar el déficit de tarifa», denunció Barceló.

«Creemos que es un disparate cargado de buenas intenciones, y por eso hemos pedido a la Audiencia Nacional su suspensión», con el deseo de «negociar» con Industria «algo que tenga sentido», señaló Barceló, antes de recordar que la norma ha salido a la luz sin que el Consejo de Estado haya emitido una opinión sobre su contenido.

Unesid aboga por una reforma «profunda» del 'pool'. «Hasta que no se aborde el sistema de fijación de precios, seguiremos engordando el cerdo del déficit de tarifa», dijo, antes de aludir a la «perversión que hace que la hidráulica y la nuclear, que tienen un coste reducido, se vendan al precio del carbón o del ciclo combinado».

En el lado de los costes regulados, calificó de «exagerado» el volumen de primas a las renovables. «Ahí las eléctricas tienen parte de razón», porque «la I+D no puede ser una actividad que se convierta en un fondo de pensiones».