Castro instalará una malla en el parque Cotolino para evitar la caída de rocas

E. GUDECASTRO.
Pedrusco desprendido. /S. G./
Pedrusco desprendido. /S. G.

El Ayuntamiento de Castro colocará una malla en el parque de Cotolino para evitar el desprendimiento de rocas que pongan en peligro a los paseantes. La Policía local acordonó la pasada semana un área de cien metros cuadrados en la zona más próxima al monte, según detallan fuentes municipales, y rehusó llevarse las piedras desprendidas para recordar que se deben tomar precauciones. Alertan de la seriedad del problema, ya que, «en algunos casos, superan los cien kilos», al tiempo que insisten en que este fenómeno se repite en otros lugares del entorno «por su composición morfológica con roca caliza y arcilla, aumentando su vulnerabilidad cuando hay mal tiempo».

El barrio de Cotolino cuenta con la mayor área de esparcimiento del municipio. Dispone de aparatos de gimnasia utilizados por personas mayores y es frecuentada por padres con hijos y propietarios de perros, que incluso intentaron sin éxito que la nueva ordenanza de tenencia de animales les reservase una franja exclusiva para ellos. El Consistorio realizará un estudio topográfico antes de colocar la malla, que será instalada de forma permanente. Para acometer esta inversión, han requerido presupuestos a dos firmas especializadas y esperan que el área de Intervención fije la partida económica necesaria.

Antes de instalarla, se estabilizará y limpiará el área a proteger. El Ayuntamiento confía en que la gente reciba la iniciativa con civismo, porque, según explican, «el municipio sufre un continuo goteo de actos vandálicos y ataques al mobiliario urbano con el consecuente perjuicio monetario». La pasada Nochevieja se saldó con dos contenedores quemados y cuarenta papeleras destrozadas que costarán 3.000 euros a las arcas municipales. También denuncian los desperfectos sufridos en la plaza del mercado días después de su inauguración.