Kosovo condena a los gitanos a la marginación

Acusan al Gobierno de Pristina de llevar a cabo una «limpieza étnica» que ha echado del país a más de 70.000 romaníes desde 1999

PACO SOTOVARSOVIA.

Kosovo lleva a cabo una política de marginación constante de los gitanos, según denuncian algunas ONG. Antes de 1999 vivían en Kosovo entre 100.000 y 150.000 gitanos, entre el 5% y el 10% de la población total del territorio, que fue una provincia de Serbia. En la actualidad quedan en Kosovo unos 30.000 gitanos. La mayoría vive en los enclaves de la minoría serbia del norte del país y en el sur, poblado mayoritariamente por albaneses. Las autoridades kosovares les acusan colectivamente de «colaboración» con el régimen serbio antes y durante el proceso que llevó al pequeño país balcánico a la independencia, en 2008.

Según activistas proderechos humanos, los gitanos kosovares han sido víctimas de «una limpieza étnica y siguen estando excluidos y marginados en el seno del nuevo Estado». Por eso mismo, miles de romaníes de Kosovo abandonaron el país y se dirigieron a Europa occidental desde 1999. Human Rights Watch (HRW) calcula que unos 50.000 gitanos kosovares, serbófonos y albanófonos, fueron deportados a otros países europeos. La mayoría de los gitanos kosovares vive en Alemania, Bélgica, Suecia y Dinamarca.

Amnistía Internacional (AI) estima que Francia acoge a unos 15.000 gitanos de los países de Europa del Este. La trágica y rocambolesca historia de Leonarda Dibrani, una adolescente de 15 años de etnia gitana expulsada el pasado 9 de octubre a Kosovo por el Gobierno francés, dio a conocer a muchos franceses y a otros europeos la vida de desamparo, miseria y marginación que sufre este colectivo.

Sin documento de identidad

En 2010, un informe de HRW denunció «la discriminación» que sufren los gitanos y otros grupos minoritarios en Kosovo. Tres años después la situación no ha cambiado. HRW asegura que la minoría romaní se enfrenta a grandes dificultades simplemente para obtener un documento de identidad que permita a sus miembros acceder a la vivienda, la sanidad y la educación públicas, el empleo y la protección social.

La investigadora para los Balcanes del oeste de la ONG estadounidense Wanda Troszczynska-van Genderen pone el acento en que «los países europeos expulsan a la gente más vulnerable de Kosovo (los gitanos) hacia una situación de discriminación, exclusión, pobreza y desplazamiento en el interior de su propio país de origen». En la misma línea, el investigador francés Pierre Péan sostiene que «la comunidad internacional es en parte responsable de lo que les pasa a los gitanos y otras minorías en Kosovo, porque no los protege».

En 2009, el Gobierno de Kosovo firmó un acuerdo con la UE para la readmisión de los gitanos de este país. La medida fue calificada de «peligrosa» por algunas asociaciones, que consideran que dicha solución no garantiza los derechos humanos de los gitanos kosovares.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos