Barakaldo evita con sensores en el alumbrado el robo de cobre

El novedoso sistema permitió el sábado a la Policía local localizar cables cortados en cinco arquetas de la carretera a El Regato

SERGIO LLAMASBARAKALDO.

Las carreteras y caminos apartados de los núcleos urbanos son coto de caza para los ladrones de cobre. En Barakaldo el vial de acceso a la zona rural de El Regato ya no lo es. La instalación de sensores que monitorizan en tiempo real la línea eléctrica de toda esta zona ha evitado el pasado fin de semana un intento de robo. Fue el sábado, a la una y media de la madrugada, cuando la alarma disparada por este sistema, similar en su funcionamiento a un GPS, alertó a la Policía local sobre la presencia de cacos a la altura del barrio de Ureta. «Los agentes comprobaron la existencia de varios cables cortados en el interior de cinco arquetas por las que se accede a la red que suministra energía eléctrica a las farolas», según destacaron portavoces municipales.

La forma en la que fueron cortados los cables sugiere a la guardia urbana que el siguiente paso era engancharlos a un vehículo para tirar de ellos. Sin embargo, para evitar descargas, antes de cortar los cables, los implicados desconectaron la corriente eléctrica en la zona, poniendo en marcha el sistema de alarma. «La Policía local sospecha que la actuación ha sido obra de una banda experta en este tipo de acciones, tanto por el modus operandi como por la precisión con que eligieron el punto exacto donde cortar los cables», advirtieron desde el Consistorio.

Los agentes también alertaron de la incidencia a los servicios municipales, que ya han puesto de nuevo en funcionamiento las farolas. La carretera de El Regato cuenta con este novedoso sistema desde que este mismo año se acometiera la reforma de la vía, antes de titularidad de la Diputación, para transformarla en una calle más del municipio. Los mismos sensores también se equiparon en el alumbrado de un cercano bidegorri, que discurre por el antiguo trayecto de la Luchana-Mining.

Extender su uso

El Ayuntamiento de Barakaldo adelantó ayer que su objetivo es extender este novedoso sistema, en función de la disponibilidad económica, a otros lugares alejados del centro urbano, ya que es en estos puntos donde se concentra la mayor cantidad de robos. «En los últimos años están proliferando las bandas dedicadas a sustraer cobre en lugares con poca afluencia de personas para su posterior venta en el mercado negro. Como consecuencia de ello, las instituciones públicas se ven obligadas a realizar importantes desembolsos económicos para reponer el material», lamentaron.

En agosto de 2011 el Consistorio de la segunda urbe vizcaína ya reforzó la vigilancia policial en el entorno de los barrios de Lutxana y Llano al dispararse los actos vandálicos relacionados con la rotura de luminarias y el robo de importantes cantidades de cobre.