Fallece Julián Lajos, el zaguero de los setenta

El de Larrainzar fue campeón del Manomanista en dos ocasiones y uno de los mayores pegadores de su época

JUAN PABLO MARTÍNBILBAO.
Julián Lajos recibe el abrazo de un aficionado en su despedida./
Julián Lajos recibe el abrazo de un aficionado en su despedida.

El miércoles estaba invitado a la celebración del 50 aniversario del frontón Atano III de San Sebastián, pero fue un familiar suyo quién recogió la txapela conmemorativa que los organizadores concedieron a los campeones del Manomanista. Hacía tiempo que Julián Lajos estaba apartado de los frontones. Sufría una enfermedad neurodegenerativa y estaba ingresado en una residencia de Pamplona. Ese mismo día el estado de salud del navarro empeoró y fue trasladado a un centro sanitario donde falleció ayer a los 73 años.

La pelota se queda sin uno de los grandes zagueros de la década de los setenta. Nacido en Larrainzar, Lajos fue uno de los mayores pegadores de la era moderna. «Tenía mucho poder y extendía mucho la pelota», recordó Juan Ignacio Retegui Retegui I, que fue uno de sus grandes rivales durante una buena parte de su carrera. Cinco finales del Manomanista de primera tuvieron a estos dos pelotaris como protagonistas, e incluso una de segunda, celebrada en 1967 en el frontón de Bergara.

En las del máximo escalón, Lajos ganó dos. La primera en 1971 (22-17) en el frontón de Anoeta. La segunda la obtuvo cinco años más tarde sin jugarla por el mal de manos que sufrió Retegui I, al que no le concedieron un aplazamiento. Y curiosamente el zaguero navarro también perdió una txapela por una situación parecida. Fue en 1972, cuando tras acudir a la elección de material y no terminar muy a gusto, sufrió unos problemas musculares y tampoco se le concedió el tiempo necesario para recuperarse.

Dio sus primeros pasos dentro de la pelota en el frontón Toki Alai de su localidad natal. Con 24 años accedió al campo aficionado, y en 1966 debutó como profesional. Zaguero de fuerte carácter, estuvo 20 años en la élite. Se retiró de la pelota a los 45 años. La despedida oficial se le tributó en el frontón Labrit de Pamplona, y en aquel choque también dejó su impronta. Junto a Bengoetxea III ganó a Bengoetxea IV y Salvidea (22-9). Dos días después jugó su último partido en Santo Domingo de la Calzada. «Será un pelotari para recordar», añadió Retegui I. Su funeral tendrá lugar hoy (20.00) en la iglesia de los Jesuitas de la capital navarra.

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