Patentan un biomaterial que genera tejido óseo con carbón activado y células madre

Los científicos granadinos que lo han desarrollado confían en poder usar este 'hueso artificial' para sustituir cartílagos y curar lesiones

ANDREA G. PARRAGRANADA.

Una tela de carbón activado. Células madre. Una patente. Y un resultado esperanzador para conseguir una solución a lesiones óseas. Rápido, eficaz y económico. Científicos granadinos han patentado un nuevo biomaterial que permite generar tejido óseo, esto es, huesos artificiales, a partir de células madre procedentes de cordón umbilical.

Este material, que consiste en una tela de carbón activado sobre la que se soportan y se diferencian las células dando origen a un producto capaz de promover el crecimiento del hueso, se presentó ayer como un gran logro para conseguir intervenciones importantes. Queda mucho por recorrer, pero es una noticia con gran impacto.

Así, aunque este método aún no se ha aplicado en modelos de investigación 'in vivo', los resultados obtenidos en el laboratorio son prometedores y en un futuro podrían servir para fabricar medicamentos destinados a la reparación de lesiones óseas u osteocondrales, tumorales o traumáticas y a la sustitución del cartílago en aquellas extremidades óseas que lo hayan perdido.

Tras la obtención de hueso artificial en el laboratorio, el siguiente paso que los investigadores tienen previsto dar es implantar este biomaterial en modelos de experimentación animal, como ratas o conejos, para comprobar si es capaz de regenerar el hueso en ellos. Se provocará la fractura y verá cómo evolucionan. Las pruebas se iniciarán en septiembre.

Una superficie «infinita»

Según explicó José Mariano Ruiz de Almodóvar, director del Centro de Investigación Biomédica de la Universidad de Granada e investigador principal del proyecto, hay un problema esencial en el cultivo de una célula «normal», y es que éstas crecen adheridas a la superficie del sitio donde están siendo cultivadas, por lo que, una vez que la superficie en cuestión se cubre de células, éstas dejan de crecer. Llegado ese momento hay que extender de nuevo las células, «despegarlas y volverlas a sembrar en superficies cada vez más grandes».

Sin embargo, la tela de carbón activo (utilizada, por ejemplo, para las plantillas de los pies) elimina ese problema porque, debido a sus propiedades, tiene «una superficie infinita que permite el anclaje de infinito número de células». Así, con el uso del carbón activado no es necesario «reduplicar permanentemente los cultivos», sino que se puede mantener el mismo tipo de célula y el mismo cultivo durante mucho tiempo sobre ese material, lo que permite que las células, por sí solas, se diferencien hacia células generadoras de hueso. Por lo tanto, la investigación ha consistido en unir las células madre y la tela de carbón activado para hacer que aquéllas se adhieran a ese soporte y puedan crecer, dividirse y diferenciarse.

«El hallazgo fundamental es que solo es necesario la tela y la célula, además de los nutrientes, para conseguir la diferenciación de las células a un material que simula el hueso biológico», resumió Ruiz de Almodóvar.

Falta de dinero

Los investigadores destacaron que no existen productos alternativos en el mercado, ni tampoco descritos en la bibliografía científica. Sí hay antecedentes de desarrollo de materiales que cumplen la función básica de estimular la diferenciación celular, pero nunca antes se había logrado producir 'ex vivo' un material biológicamente complejo y semejante al tejido óseo.

La patente desarrollada en Granada podría tener numerosas aplicaciones en el ámbito del uso de las células madre en la medicina regenerativa, así como en el tratamiento de los problemas del tejido óseo y las lesiones cartilaginosas.

Tras este importante hallazgo científico, los investigadores confían en obtener la financiación necesaria para continuar trabajando en esta línea y lograr el fin último de esta invención: regenerar huesos implantando este biomaterial en pacientes con patologías que afecten al sistema óseo.

El profesor Ruiz de Almodóvar dejó claro que si no consiguen fondos no se podrán alcanzar los objetivos planteados. Y advirtió de que en la actualidad «la situación para los investigadores es de una preocupación infinita».