Muñecos «espanta-atropellos»

Vecinos instalan cinco 'agentes' de trapo para alertar del riesgo de accidente en un vial que divide Plentzia y Gorliz

EVA MOLANOPLENTZIA.
Los voluntariosos agentes permanecerán en la calzada «hasta que el viento o la lluvia» los derribe. ::                         G. B./
Los voluntariosos agentes permanecerán en la calzada «hasta que el viento o la lluvia» los derribe. :: G. B.

La asociación vecinal Gaminiz Bizirik, que engloba a residentes de Plentzia y Gorliz, ha llevado a cabo una protesta singular para denunciar el último atropello sufrido por cuatro jóvenes la noche del domingo en Plentzia y que ha reavivado su histórica demanda de seguridad vial en la zona. De hecho, ya antes de que estas personas fueran arrolladas por un conductor ebrio -dos fueron lanzadas a la ría desde siete metros de altura-, ellos ya exigen soluciones urgentes. Y, ahora a falta de otras medidas tranquilizadoras del tráfico o de una constante vigilancia policial, antes de la 'sanjuanada' los vecinos fabricaron cinco muñecos con trapos, ropa vieja, palos y otros materiales, a quienes han dotado de llamativos carteles que advierten del riesgo de arrollamientos. Vestidos con pijamas y otras prendas y con la cabeza cubierta por gorras y sombreros, los han colocado en diversos puntos de la carretera denominada Mungia Bidea, donde son bien visibles, para solicitar más prudencia a los automovilistas.

Las peculiares 'señales' llaman la atención de los conductores que, según los promotores de la iniciativa, a su paso por la zona «reducen» la velocidad. Aunque los muñecos también tienen otro objetivo, llamar la atención de las autoridades municipales. Y estos voluntariosos agentes «espanta-atropellos» permanecerán allí «hasta que la lluvia o el viento» termine con ellos. Y es que la calle, que ejerce de muga entre ambos municipios a lo largo de un kilómetro y atraviesa el barrio de Gaminiz, carece de «cualquier tipo de camino peatonal en el tramo que transcurre por el barrio. Tampoco tiene arcén y los vecinos se ven obligados a caminar compartiendo la calzada con los automóviles, corriendo un grave peligro», advierte un portavoz.

Mayor riesgo en verano

En el lado correspondiente al término municipal de Gorliz, el Ayuntamiento ha realizado el proyecto para la instalación de una acera, que se comprometieron a materializar en 2014. Así se dará cumplida respuesta a un viejo requerimiento vecinal. Pero los vecinos no quieren esperar y han optado por instalar estos muñecos porque «mientras tanto, el peligro de atropello es muy alto, más aún en verano, cuando ambas localidades quintuplican su censo y el tráfico de automóviles se incrementa considerablemente», aseguran.

La alcaldesa, Arantza Etxebarria, aseguró que «estamos haciendo todo lo posible para que el proyecto de reforma de San José se ejecute cuanto antes. Ya está en marcha, pero la tramitación es larga, porque tenemos que disponer de los terrenos afectados mediante acuerdos o expropiaciones. Después se ejecutaría la obra», indicó. A su vez, señaló que existen alternativas peatonales para acceder al barrio evitando el intenso tráfico de Mungia Bidea en verano.