Los ertzainas de Bilbao cambian el buzo por el dos piezas

Una orden reserva el traje ignífugo como prenda antidisturbios y para operativos especiales como la huelga de hoy

AINHOA DE LAS HERASBILBAO.
Dos ertzainas con el uniforme de dos piezas, en Bilbao. /Luis Calabor/
Dos ertzainas con el uniforme de dos piezas, en Bilbao. /Luis Calabor

Corren nuevos tiempos para la Ertzaintza y eso se nota también en la imagen de los agentes. Los ertzainas de la comisaría de Bilbao han cambiado el buzo, que en los últimos años se había convertido en el uniforme oficial, por el traje de dos piezas, pantalón con bolsillos tipo cargo y niki de color azul marino con detalles en rojo. Una orden de los mandos obligó recientemente a los policías, que en su mayoría se sentían más cómodos con el buzo, a usar el 'dos piezas' como uniforme habitual y reservar la prenda ignífuga para intervenciones de antidisturbios y operativos especiales en los que se prevean incidentes como la huelga convocada hoy por ELA y LAB.

«Al principio hubo alguna reticencia a dejar el buzo, porque para una intervención es más cómodo, pero el dos piezas se ha asumido sin polémica», apunta un patrullero de Bilbao que ha usado ambos uniformes. «Si tienes que correr, tirarte al suelo o te agarran, el niki se te sale», explica otro de forma gráfica.

Patrullas seguras a pie

«Al final al ciudadano le da igual, lo que quiere es que la Policía esté cuando hace falta lo más rápido posible, y si puede, le solucione el problema, y que no esté cuando no la necesita», afirma. Lo que no termina de cuajar es el tocado. La txapela, símbolo de la identidad vasca, dejó paso a la gorra tipo béisbol en la pasada legislatura, cuando los socialistas estaban en Ajuria Enea, y aunque «se usa más que la boina, tampoco hay una utilización masiva» de la visera.

El buzo ignífugo llegó a la Ertzaintza a raíz de los ataques con 'cócteles molotov' perpetrados contra las patrullas. Con el fin de las acciones de la banda, se considera una prenda «más agresiva» y que choca con la «cercanía al ciudadano» que se busca, opina un agente.

El cambio de vestimenta va en la línea de la nueva filosofía que parece imponerse en la Ertzaintza, la de la Policía de proximidad. Los agentes han empezado a patrullar a pie por el metro y la zona centro, e incluso de forma puntual por el Casco Viejo, algo impensable hace unos años. «Lo que queremos es sentirnos seguros a la hora de hacerlo. El problema no es nuestro, hay un grupo de gente que todavía no admite a la Policía, que nos ve como a sus enemigos», sostienen.

Bilbao, y las otras capitales vascas, fueron los primeros lugares a los que llegó la nueva uniformidad y el buzo fue la primera prenda en repartirse, la más usada. Hoy en día todavía hay agentes en otras comisarías que no tienen el nuevo uniforme. Los problemas de presupuesto también se han notado a ese nivel. «Hay escasez de material, los pantalones están contados», se queja un agente.

La Policía Municipal de Bilbao, que también empezó a usar el buzo tras un ataque, sigue utilizando esta prenda, ignífuga o no, como uniforme principal, aunque hay unidades que llevan el dos piezas negro y verde de alta visibilidad. Para ellos la txapela sigue siendo el tocado «indiscutible», sostiene un guardia.

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