Egoitz García brilla en la primera clásica de pavés y Dani Navarro gana en Murcia

J. G. P.BILBAO.

Egoitz García nació en Atxondo (Bizkaia) hace 26 años, se metió a aprendiz de ciclista en la 'Duranguesa' y supo durante un viaje a Tailandia que iba a ser profesional. La llamada del Caja Rural le pilló encima de un elefante. Luego destacó en la Vuelta a Turquía y el año pasado ganó la París-Correze. Ahí se fijó en él el equipo Cofidis, su maillot actual. «Quiero conocer las clásicas», dijo al fichar por el conjunto francés. Ayer, en la primera clásica de pavés del año, la Omloop Het Nieuwsblad, el corredor vizcaíno acabó décimo. Cerró el grupo que perseguía al italiano Luca Paolini, ganador, y el belga Vandenbergh, segundo.

García, formado como amateur en el Wurth-Liberty y el Seguros Bilbao, ha sabido buscarse la vida. A punto estuvo de quedarse sin dorsal. Durante una temporada como amateur le salvó el asidero que le ofreció la selección española, dirigida por José Luis de Santos. Después llegó la llamada cuando descansaba en Tailandia. Ahora, en pleno crecimiento, las clásicas empiezan a conocerle. Entró a un minuto y 13 segundos de Paolini, en un grupo formado por Thomas, Van Avermaet, Bandiera, Chavanel, Roelandts y Wynants. Y él.

En la Vuelta a Murcia, el triunfo fue para Dani Navarro, que sorprendió a Mollema y Valverde en la rampa final. Igor Antón, que afina su puntería, acabó sexto en el mismo tiempo que Navarro.