Euskadi cierra el año con 59 muertos en las carreteras, uno menos que en 2011

El 20% de los conductores fallecidos había consumido alcohol o drogas y once de las víctimas mortales eran peatones

M. JOSÉ CARREROBILBAO.
Imagen de un espectacular accidente que tuvo lugar en Bizkaia, en el puente de Rontegi. /Luis Calabor/
Imagen de un espectacular accidente que tuvo lugar en Bizkaia, en el puente de Rontegi. /Luis Calabor

Un total de 59 personas perdieron la vida el año pasado en el País Vasco a consecuencia de accidentes de tráfico registrados en las carreteras o en las vías urbanas. Se trata de un muerto menos que en 2011, pese a registrarse 56 siniestros, es decir uno más.

El balance facilitado ayer mismo por el Gobierno Vasco pone de manifiesto que el tipo de accidente mortal más frecuente en zona interurbana ha sido la salida de calzada (38%), mientras que en el tráfico urbano los más numerosos han sido los atropellos (78%). En cuanto a los factores causantes más comunes hay dos que se repiten: las infracciones a la norma de circulación y la velocidad inadecuada.

Frente a la idea generalizada de que los días lluviosos se producen más choques, la estadística del pasado año pone de manifiesto que con cuando la carretera está mojada se toman más precauciones. De lo contrario no se entiende que la mayoría de los siniestros en los que se han registrado muertos hayan tenido lugar con la calzada seca.

El miércoles es el día 'negro' de la semana al concentrar el 22% de los accidentes, seguido del sábado y del martes, con el 17% cada uno. Las franjas horarias de mayor mortalidad van desde las siete hasta las nueve de la mañana y desde las tres hasta las seis de la tarde. Es decir, coinciden con las horas 'punta' de entrada y salida al trabajo y los colegios.

Más hombres

Como es ya habitual, los hombres dejan más la vida en las carreteras que las mujeres. De las 59 víctimas, 44 eran varones y la mayoría de ellos -33- conductores, frente a 3 ocupantes y 8 peatones. De las 15 mujeres fallecidas, 6 conducían un vehículo, otras 6 viajaban en él y las tres restantes caminaban por la calle.

La Dirección de Tráfico del Departamento vasco de Seguridad resalta en su informe el hecho de que uno de cada cinco conductores muertos hubiera consumido alcohol o drogas antes de ponerse al volante. Y es que cuando se produce una accidente con víctimas mortales siempre se realizan análisis para demostrar si los causantes de la colisión tenían inhibida su capacidad de concentración o de respuesta al estar bajo los efectos de sustancias tóxicas.

El informe de la Ertzaintza destaca la disminución del número de peatones fallecidos. En 2012 han muerto atropelladas once personas -ocho varones y tres mujeres-, mientras que el año pasado fueron quince, de ellos siete hombres y ocho féminas. En cuanto a la edad de las personas que dejan su vida entre las ruedas de un vehículo en plena calle, la mayoría -siete- eran personas mayores de 64 años.