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Una marea humana recorre los carriles de la margen norte de Gran Vía. :: ÓSCAR SOLORZANO
Un «tsunami» de ciudadanos hartos
LA RIOJA

Un «tsunami» de ciudadanos hartos

Los sindicatos afirmaron que la marcha tuvo una participación social «sin precedentes» La jornada de huelga finalizó con una multitudinaria manifestación por el centro de Logroño

MARÍA MUÑOZ

Jueves, 15 de noviembre 2012, 03:27

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«¡Esto es una marea de mareas. Es un tsunami!». La frase, pronunciada por el líder del sindicato USO, Javier Martínez, desde el escenario de la Concha del Espolón, resumía perfectamente la multitudinaria marcha con la que cerró este 14-N de huelga general.

Ciertamente, las 'mareas' que protestan desde hace meses contra los recortes de los gobiernos nacional y autonómico (plataformas de empleados públicos sanitarios, de educación, servicios sociales, trabajadores municipales...) representaban buena parte de los integrantes de la manifestación. Pero también podía verse, y esto cada vez sorprende menos, a personas mayores, estudiantes, familias con niños, con sus mascotas, trabajadores y desempleados. Gente de toda edad y condición con el objetivo común de reivindicar el mantenimiento de sus derechos sociales.

«Yo no he hecho huelga en la empresa, tal y como está el bolsillo ni me lo planteo. Pero a esto sí vengo. Por supuesto», señalaba Alejandro, trabajador del sector servicios. A su lado, Silvia, estudiante, ya había participado en la marcha de alumnos convocada por la mañana. «Hay que luchar por la enseñanza pública», aseguraba.

Esos eran los motivos que empujaban a tomar la calle a miles de personas. Tantas, que ni los sindicatos convocantes se atrevieron a poner cifras. Pero sí repitieron que la multitud de ayer «no tiene precedentes en La Rioja». Y eso que en la huelga general de marzo, los líderes sindicales hablaron de más de 25.000 personas.

Desde minutos antes de las 19.00, hora prevista para el inicio de la manifestación, el gentío hacía prácticamente imposible transitar por la Glorieta del Doctor Zubía. Otros se apostaron a ambos lados de Muro de Cervantes, haciendo un pasillo hacia Portales. Muchos iban ataviados con las camisetas en defensa de los servicios esenciales, sobre todo con la verde de la escuela pública.

Además de las pancartas con las siglas de los sindicatos, podían verse otras con lemas como 'menos maderos y más lapiceros', 'Recortes no. No te calles', o 'El profe está luchando, también está enseñando'. En cabeza de la marcha, los líderes sindicales convocantes portaban una pancarta que decía: 'Nos dejan sin futuro. Hay culpables. Hay soluciones'.

Y esas culpas las repartieron pronto los miles de manifestantes. Gobiernos nacional y autonómico, bancos y, aunque menos que en otras convocatorias, también los empresarios. Al enfilar el tramo de Portales al que se asoma la sede de la FER, comenzaron los gritos de 'Ahí está, la cueva de Alí Baba', que luego se repetirían en El Espolón.

Ambiente festivo

La marcha transcurría entre gritos de «no nos mires, únete, a ti también te roban», «los de la gaviota, nos dejan en pelotas» o «Rajoy dimisión». Pocos establecimientos estaban abiertos en Portales, pero sí los había en Gran Vía.

Sin perder el ambiente festivo (no se apreciaron incidentes, aunque desde la Delegación del Gobierno se informó de algún destrozo en locales de Gran Vía), los manifestantes gritaban a quienes ocupaban las terrazas que «hoy no es día de cafetería». La enorme hilera de personas aplaudió a varios representantes de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Al llegar la cabecera de la marcha al Espolón, la cola todavía pasaba junto a La Redonda. Un éxito de participación.

Por la Concha del Espolón desfilaron representantes de las distintas 'mareas' de servicio públicos y de sectores como la industria. Y se guardó un minuto de silencio por las personas que se suicidaron ante su inminente desahucio.

Después fue el turno de los líderes sindicales. Javier Granda, de UGT, afirmó que «la economía, los especuladores y la banca no nos sacarán de esta crisis, sino que lo harán movilizaciones como esta, obligando al Gobierno a cambiar de posición».

El líder de USO, Javier Martínez, recordó que la huelga «es un paso más para que se escuche a la mayoría social que clama justicia». Y por parte de CC OO, Koldo González, aseguró que «nunca se ha conocido un retroceso tal de las libertades» y pidió «erradicar el mal» representado por los gobiernos central, autonómico y local y por el PP. Entre aplausos, la marcha concluyó a los acordes de Labordeta y su 'Canto a la Libertad'.

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