'Pertur', caso no resuelto

La Audiencia Nacional archiva tras cuatro años de infructuosas investigaciones el sumario por la desaparición en 1976 del exjefe de ETA

MELCHOR SÁIZ-PARDOMADRID.
Eduardo Moreno 'Pertur'./
Eduardo Moreno 'Pertur'.

El juez Fernando Andreu tira la toalla tras más de cuatro años de pesquisas que han conducido a un callejón sin salida. La desaparición o más que probable asesinato del dirigente de ETA político militar Eduardo Moreno Bergaretxe, 'Pertur', en 1976 seguirá en las sombras del misterio. Nadie se sentará en el banquillo. Andreu decidió el sobreseimiento provisional de la investigación porque, a pesar de todas las pruebas practicadas en estos últimos años, es imposible establecer una «línea argumental» de lo que ocurrió aquel verano de hace 36 años en el sur de Francia. No hay «fundados indicios», admite el instructor para señalar a nadie.

Andreu admite que está en el mismo punto que en junio de 2008, cuando los padres de 'Pertur' le pidieron que investigara la desaparición. Las dos hipótesis abiertas entonces siguen siendo eso, solo hipótesis. Una es que fueron sus camaradas los que le mataron, ya que apoyaba el abandono de las armas, la creación de un partido y la apertura de un proceso de negociación con el Gobierno democrático. La otra es que fuera asesinado por grupos ultraderechistas.

El juez recoge en su auto un pormenorizado relato de las últimas horas de 'Pertur'. El etarra fue visto por última vez con vida el 23 de julio de 1976 en la localidad francesa de San Juan de Luz. Salió de su casa a las 9.00 horas con destino a una reunión que tenía en el café Consolation. Pero jamás llegó a esa cita con una persona cuyo nombre también se desconoce. Poco antes de esa reunión se encontró con Francisco Múgica Garmendia, 'Pakito', y Miguel Ángel Apalategi, 'Apala'. Ambos eran miembros de ETA p-m y se oponían a la línea más moderada que 'Pertur' encabezaba. Según declaró 'Pakito' al juez, Moreno Bergaretxe les pidió que le llevaran en coche hasta Behobia. Ahí lo dejaron y jamás lo volvieron a ver. 'Apala', residente en Cuba y principal sospechoso de haber matado a 'Pertur', no ha podido ser interrogado por Andreu.

La única novedad que incorpora el sumario es un dato aportado en sede judicial por la que fue novia de 'Pertur'. Según Lourdes Auzmendi, un miembro de ETA que coincidió en Nicaragua con 'Apala' le dijo que ellos habían sido los que habían secuestrado, asesinado y luego tirado al mar al cabecilla de los 'polimilis'. Pero no hay más datos que esa confesión indirecta para implicar a 'Apala' y el juez no cree que sea suficiente para incriminar.

Verosímiles

Andreu mantiene abiertas, por verosímiles, la dos tesis, la de sus compañeros y la de la ultraderecha. En cuanto a la primera, recuerda «la existencia de importantes discrepancias» entre el sector de ETA, al que pertenecía 'Pertur' y que defendía el fin de «métodos violentos y la incorporación a la vida política democrática», y los 'comandos bereziak' (especiales)', que estaban encargados de «realizar los atentados y acciones violentas».

Andreu recuerda que incluso Moreno Bergaretxe fue «retenido» por sus compañeros para evitar que participara en una asamblea y que el propio 'Pertur' en una carta a su novia dos semanas antes de su desaparición se quejaba del «ambiente hostil» y de las «sucias maniobras» de los «bestias» de los 'bereziak' y de su intención de crear un «estado-policía» para «eliminar rivales políticos». También apoya esa tesis los documentos de la época de la Jefatura de Información de la Dirección General de Seguridad, que apuntaban que la desaparición era fruto de las guerras internas.

Sobre la posibilidad de que fuera la ultraderecha, Andreu rememora que en esa época comenzaron a producirse «atentados contra la vida de miembros de ETA refugiados en Francia». Y que por entonces dos grupos de ultraderecha reivindicaron los hechos, la 'Alianza Apostólica Anticomunista de España', que en una llamada a la agencia de noticias 'Cifra' dijo haber secuestrado a 'Pertur', y 'El Batallón Vasco Español-Comando Emilio Guezala', que el 31 de julio de 1976 en un comunicado enviado a este periódico aseguró haber «ejecutado y enterrado en un pueblo de Navarra» al etarra y advertía de que «no sería el último».

Durante la instrucción de la causa, el juez ha tomado declaración a 16 imputados y testigos, entre ellos a Auzmendi, a 'Pakito', que negó cualquier relación con la desaparición, o al exdirigente etarra Eugenio Etxebeste, 'Antxon', quien tampoco pudo aportar dato alguno de interés. Además, se han incorporado testimonios de policías de la época, que sostienen que Moreno Bergaretxe se sentía «amenazado por los suyos».

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