Multa de 2.404 euros para un vecino de Erandio por vender un pitbull prestado

El joven se aburrió de custodiar al animal y en lugar de comunicárselo a los propietarios, no dudó en aceptar la oferta de un joven de etnia gitana

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNAERANDIO.

Un vecino de Erandio deberá pagar al Consistorio 2.404 euros por vender un perro que no era de su propiedad a unos desconocidos. El can era, además, un pitbull, y como raza potencialmente peligrosa, debía haber sido transmitido con la correspondiente licencia y documentación original.

Aunque la sanción fue notificada ayer a través del Boletín Oficial del País vasco, la rocambolesca historia arrancó hace dos años, cuando la pareja propietaria de un 'pitbull' se lo cedió a un amigo para que lo cuidara durante sus vacaciones. Al parecer, el joven se aburrió de custodiar al animal y en lugar de comunicárselo a los propietarios, no dudó en aceptar la oferta de un joven de etnia gitana, también del barrio de Astrabudua, que se interesó por el animal.

El vendedor, cuya identidad se corresponde con las iniciales J.A.L.G, incluso manipuló el chip identificativo que deben portar los perros, para dar una apariencia de legalidad a la compraventa fraudulenta. A pesar de esta argucia, todo se fue al traste cuando los verdaderos propietarios se enteraron de lo ocurrido y lo denunciaron ante la Policía Local. El perro regresó con sus auténticos dueños después que estos pudieran demostrar su titularidad con la presentación de la cartilla de tenencia de animales peligrosos y la licencia de propietario, pero el supuesto 'amigo' que lo vendió no resultó tan bien parado.

Se da la circunstancia que esta no es la multa de mayor cuantía económica impuesta por la Policía local. Hace tres años se sancionó con 3.600 euros a otro joven que paseaba con un perro potencialmente peligroso «sin chip, sin bozal ni cartilla».

Precisamente, los municipales endurecieron hace un año la campaña para controlar el cumplimiento de la ordenanza de tenencia de animales, en especial en lo referente a la recogida de heces en las vías públicas o por pasear sin correa. Las multas pueden oscilar entre los 300 y los 15.000 euros en los casos de maltrato animal. El delegado de Seguridad Ciudadana, Arrizen Monasterio, aseguró que «mantenemos los controles, incluso con agentes de paisano en calles y parques».