Barakaldo podrá consumir desde el lunes agua del pantano cerrado por lindane

El pasado noviembre la aparición de restos del pesticida interrumpió el suministro desde Oiola por segunda vez en cuatro años

SERGIO LLAMASBARAKALDO.

El agua del pantano de Oiola volverá a llegar a los grifos de Barakaldo. El Ayuntamiento de la segunda urbe vizcaína comunicó ayer al Consorcio de Aguas que puede reanudar la explotación del embalse, tras su cierre hace ocho meses. El 23 de noviembre se interrumpió el suministro al haberse detectado la presencia de isómeros de HCH conocidos como lindane, aunque en cantidades «muy por debajo del límite legal estipulado», como recordaron en la institución local. Este fin de semana se llevarán a cabo las actuaciones necesarias para volver a reabastecer a la localidad fabril con este recurso de titularidad municipal, pero ubicado en terrenos de Trapagaran. La previsión es que para este lunes Oiola vuelva a formar parte de la red de abastecimiento.

En los últimos cuatro años el embalse de Oiola apenas ha permanecido abierto cinco meses por culpa de la aparición de isómeros asociados al lindane en la estación de tratamiento de agua potable (ETAP) de Basatxu. La primera interrupción tuvo lugar en julio de 2008, aunque el acuífero volvió a ser apto para el consumo humano en mayo del pasado año. Seis meses después de su reapertura, en noviembre de 2011, nuevos resultados con presencia de lindane en las analíticas volvieron a obligar al cierre.

Los isómeros de HCH surgen en las pruebas cuando el caudal del pantano crece por encima del nivel de seguridad marcado. Por eso cuando el embalse reabra el lunes lo hará con un nuevo sistema de aviso en forma de teléfono, que alertará de este fenómeno tanto en la comisaría de la Policía local, que permanece abierta las 24 horas del día, como en el propio Ayuntamiento.

En el Consistorio baracaldés también reconocieron que la reapertura del pantano era posible desde el pasado 25 de mayo, momento en el que Salud Pública del Gobierno vasco dio por acreditado el buen funcionamiento de los sistemas de alarma que habrían fallado durante el pasado noviembre, en el momento del último cierre. Los técnicos municipales de Urbanismo y Servicios avalaron esta iniciativa. El nuevo sistema de aviso, puesto a prueba desde entonces, se instaló el 23 de marzo.

Información a los ecologistas

El propio Consistorio dio eco ayer a la decisión de volver a utilizar el embalse de Oiola e informó de ella tanto a la dirección de Salud Pública del Gobierno vasco, como a la Agencia del Agua (URA), a los grupos municipales y a la plataforma ecologista Ezpitsua, que ha seguido muy de cerca este caso desde el principio. «El agua de Oiola cumple actualmente y ha cumplido siempre todas las garantías de calidad y salud pública, como han avalado los técnicos del Departamento de Sanidad del Gobierno vasco. No sólo se puede consumir, sino que tiene una alta calidad», defendieron desde el equipo de gobierno.

Los portavoces municipales lanzaron un mensaje de tranquilidad a la población «ante la alarma injustificada desatada en las últimas semanas por algunas entidades». «No hay ninguna razón para no usar este recurso», zanjaron.