Arrancan las obras para atajar los malos olores de la depuradora de Galindo

Consorcio de Aguas y Gobierno central invertirán 33 millones de euros para reducir a la mitad las emisiones en año y medio

IVÁN ALONSOSESTAO.
La Administración del Estado considera que la reforma de la planta es una obra «de interés general». /Fernando Gómez/
La Administración del Estado considera que la reforma de la planta es una obra «de interés general». /Fernando Gómez

La depuradora de Galindo limpia cada año casi 140 hectómetros cúbicos de aguas residuales, pero a cambio deja un insoportable olor tanto a los vecinos de la parte baja de la Gran Vía de Sestao como a aquellos usuarios del metro que pasan por delante. El Consorcio de Aguas, decidido a poner remedio a esta situación, ha presentado el proyecto que llevará a cabo en los próximos años -con el concurso del Gobierno central- para reducir en más de la mitad las actuales emisiones, que además favorecen la proliferación de grandes insectos. En conjunto, invertirán 33 millones de euros en unas obras que arrancan este mes y que durante 16 meses se dirigirán, en primer lugar, a mejorar aquellas instalaciones donde se genera el grueso del hedor.

Desde 2006, el Consorcio realiza olfatimetrías dinámicas para detectar qué zonas emiten la mayor parte de los malos olores. Sus estudios han revelado que casi una cuarta parte de los aires pestilentes que acaban recibiendo los vecinos se producen donde se realiza el tamizado de los lodos para separar aquellas sustancias de mayor tamaño en suspensión en el agua. Ese será uno de los problemas que la intervención solucione.

La maquinaria para empezar a modernizar la infraestructura se activa estos días. Con un coste de cinco millones, sufragados en su integridad por el Consorcio, el plan prevé la construcción de un edificio para albergar los contenedores de residuos y, sobre todo, cambios en los filtros de aire y el tamizado de las aguas residuales. Se sustituirá el actual sistema de tratamiento por vía química de los olores por un nuevo biofiltro de mayores prestaciones y se mejorará la salida de aire de los edificios de deshidratación y tamizado de residuos. Con estas actuaciones se espera eliminar el 35,4% de las emanaciones que los vecinos han definido como «insoportables».

Pantalla vegetal

La parte del león de la intervención se pondrá en marcha en 2013. Con un presupuesto de 23 millones, la segunda fase incluye el cubrimiento de los decantadores primarios, donde llegan las aguas residuales y se produce su limpieza mediante procesos químicos y biológicos. Considerada como obra «de interés general» por la Administración del Estado, que se ha comprometido a colaborar en su financiación, el proyecto aún debe ser redactado. De todas formas, el Consorcio empezará el año que viene a cubrir con fondos propios la primera de estas quince piscinas para que el Ejecutivo «vea el compromiso» con la reducción del problema.

La operación se completa con los mil árboles que ya se han plantado alrededor de la depuradora y que, cuando crezcan, ayudarán a crear una pantalla vegetal, así como el cubrimiento visual de la factoría con mallas de diez metros de altura en forma de paneles de abeja que separarían a los vecinos de la planta.