El polideportivo de Pinosolo se estrella

Leioa Kirolak da carpetazo al polémico proyecto para diseñar otro más acorde a la realidad local

TXEMA IZAGIRRELEIOA.
La obra del equipamiento, diseñado para aliviar el saturado Sakoneta, estaba presupuestado en 58 millones de euros. ::                         E. C./
La obra del equipamiento, diseñado para aliviar el saturado Sakoneta, estaba presupuestado en 58 millones de euros. :: E. C.

Borrón y cuenta nueva. El consejo de administración de Leioa Kirolak, la sociedad municipal que gestiona las instalaciones deportivas, decidió ayer la resolución del contrato con las adjudicatarias del polideportivo de Pinosolo e iniciar cuanto antes el diseño de unas nuevas instalaciones. La propuesta la plantearon socialistas y populares, que obtuvieron el respaldo del equipo de gobierno, formado por PNV y Ezker Batua. Bildu votó en contra al abogar por la nulidad del proceso y denunció que habrá que pagar una indemnización millonaria.

El caso es que el proyecto estrella de Leioa, con un coste de 58 millones, ha acabado estrellado. Por las «irregularidades» denunciadas en la concesión del proyecto se ha creado una comisión de investigación y el asunto incluso mereció la apertura de un expediente del Servicio Vasco de la Competencia.

Tras abanderar la resolución del contrato, PSE y PP esperan que el Ayuntamiento se ponga manos a la obra cuanto antes y se elabore otro proyecto de unas instalaciones más acordes para estos tiempos de crisis. Y es que las actuales, en Sakoneta, están saturadas y conforman un auténtico agujero económico. La gotera por su mantenimiento supone a las arcas municipales un desembolso de un millón de euros al año.

Pero la decisión se granjeó diferentes valoraciones. El equipo de gobierno la interpretó como «un ejercicio de responsabilidad». PNV y Ezker Batua «se han sumado a la iniciativa finalmente aprobada, una vez que han comprobado que su propuesta de readaptar el actual proyecto a una menor dimensión y a un coste inferior dentro de los términos que establece la ley no ha salido adelante».

En un comunicado, el Ejecutivo local aseguró haber dado luz verde a la iniciativa para «desbloquear la situación e iniciar la búsqueda de un pronto acuerdo con las empresas actualmente adjudicatarias». Eso permitirá «reiniciar cuanto antes los trámites tendentes a que Leioa cuente con un nuevo polideportivo en Pinosolo, a todas luces necesario»

Pero el resto de fuerzas lo ve muy distinto. La portavoz socialista, Susana González, aclaró que la resolución del contrato era «la única salida a un mal proyecto desde el punto de vista social, político, económico y jurídico». Y echó la culpa de todo el entuerto a la adjudicación aprobada en 2010 por los gobernantes municipales, entonces también PNV y EB.

La decisión tomada ayer en el seno de Leioa Kirolak permitirá «acabar con una contratación que se hizo mal desde el principio y está denunciada en el Contencioso Administrativo y con un expediente abierto por el Servicio Vasco de la Competencia», según el portavoz del PP. Xabier Olabarrieta explicó que, al esquivar la nulidad del contrato, «se evitan las complicaciones de un proceso de años de litigios durante los que no se podría avanzar en la construcción de un nuevo polideportivo».

«Gato encerrado»

Sin embargo, Bildu dio el 'no' a finiquitar el contrato, pues defiende que lo mejor era declarar la nulidad. El portavoz de esta formación, Arkaitz Fullaondo, sostiene que «hay gato encerrado» en el proceso de adjudicación de Pinosolo. Por eso denunció la puesta en marcha de este trámite de resolución, «porque habrá que pagar una indemnización millonaria». Fullaondo calcula que saldrá por «tres millones de euros, a los que hay que sumar 1,7 millones que ya hemos pagado. Total, pagaremos 4,7 millones por no hacer nada».

A eso añadió otro lunar más en todo este asunto. Es que para la adjudicación del proyecto se escogió a un comité evaluador compuesto por dos empresas. Pero las sospechas denunciadas por la oposición sobre un proceso que no les pareció limpio acabó por designar a un segundo comité, que escogió el mismo proyecto.

Bildu acusó ayer a dos firmas «sospechosas de ser asociadas» que formaron parte de dos diferentes comités evaluadores, encargados de escoger el que les pareciese mejor proyecto. Según Fullaondo, «el alcalde, sabiendo lo que ocurría, explicó ayer que había pedido consejo a una de estas empresas que formaron parte del primer comité evaluador y que le recomendaron a su asociada. Y nunca explicó por qué». El portavoz de la coalición se quejó también de que «las cinco empresas participantes» en ese par de comités «son socias o clientes entre ellas».