Más de la mitad de los jóvenes vascos no piensa tener hijos

La crisis económica y las dificultades para emanciparse amenazan con provocar una caída de natalidad en Euskadi

MARTA FDEZ. VALLEJOVITORIA.
Más de la mitad de los jóvenes vascos no piensa tener hijos

Un alto porcentaje de los jóvenes vascos no quiere tener hijos. En concreto, el 44% de la población de entre 18 y 29 años descarta convertirse en padres de familia -en 2001 era mucho menor, un 15%-, y un 79% de los de 30 a 45 tampoco quiere descendencia en el futuro, aunque en ese grupo se incluye también a los que ya tienen algún vástago, según los datos recogidos en el estudio 'La familia en la comunidad autónoma del País vasco', elaborado por el Gobierno vasco. La crisis económica y las dificultades para emanciparse están en el origen de ese rechazo a la natalidad, que agudizará el envejecimiento de la población, alertaba ayer Víctor Urrutia, director del Gabinete de Prospección Sociológica del Ejecutivo. «Se desea tener hijos, pero las condiciones económicas lo impiden», aclaró.

El informe ha sido elaborado a partir de un millar de encuestas realizadas a población mayor de edad el pasado mes de junio. El estudio muestra que la familia es lo más importante para los vascos -el 96% la coloca el número uno de sus prioridades-, por encima del tiempo libre, los amigos o el trabajo. La religión y la política ocupan los últimos puestos.

Las opiniones que recoge el informe revelan que los vascos ven la paternidad muy complicada. Casi un 60% de los encuestados considera que hoy en día es más difícil criar a los hijos que en el pasado, y el 72% percibe que el esfuerzo económico que exige es mayor que antes. Cuando se les pregunta por el futuro, el 77% de la población vasca dice que no piensa tener descendencia, un porcentaje 21 puntos mayor que en 2001. El 11% señala que tendrá hijos «con toda seguridad», frente al 22% registrado hace once años. Sin embargo, esas cifras incluyen a personas mayores y parejas que ya tienen hijos. En concreto, entre los jóvenes y parejas en edad fértil son más de la mitad los que han descartado tener descendencia, cuando hace once años ese porcentaje era de un 15%.

Efectos en dos o tres años

El responsable del Gabinete de Prospección Sociológica aclaró que esa situación tiene que ver, no solo con la actual crisis económica, sino con la tardía emancipación de los jóvenes, que se sitúa en los 30 años; un fenómeno que se arrastra hace tiempo en la sociedad vasca. «Ya desde antes de 2008, fecha en la que comenzó la crisis, los jóvenes se encontraban con grandes dificultades para lograr vivienda y trabajo, pero esa tendencia se ha agudizado», añadió el sociólogo.

Urrutia advirtió de que los efectos se van a notar en dos o tres años. «Estas encuestas de opinión anticipan lo que va a llegar. La caída de la natalidad «tendrá una repercusión decisiva en la pirámide poblacional y unos efectos no deseados en cuanto a educación, sanidad, mercado de trabajo, pensiones...», destacó.

La media de hijos en Euskadi es de 1,4, la misma que en el año 2001. Los vascos consideran que el número de hijos ideal es dos. En todo caso, si tuviesen uno solo, son más los que prefieren una niña que un chico. El informe describe una familia en la que los jóvenes tienen más confianza con sus padres, pero menos respeto por sus mayores que hace veinte años.

El 66% de las personas entrevistadas opina que tener hijos obstaculiza «mucho o bastante» la carrera profesional de una mujer, porcentaje que desciende hasta el 10% en el caso de los hombres. Las medidas que ponen en marcha las administraciones para conciliar la vida laboral y familiar, como la subvención de guarderías o ayudas por hijos, disfrutan de una amplia aceptación entre la población.

Por otra parte, el informe del Gobierno vasco confirma que las mujeres pasan más tiempo con sus hijos que los padres, aunque el varón ha incrementado su dedicación a los retoños. «Los hombres se han sumado al carro del cuidado, pero esa pequeña aportación que hacen la perciben como el doble de lo que realmente es», comentó Urrutia.