La exhumación de un bebé en Galdakao confirma que no fue robado

ALBA CÁRCAMOBILBAO.

La pesadilla que vivía la familia Lasuen desde hace más de cuarenta años por las sospechas de que su recién nacido les podía haber sido arrebatado llegó a su fin hace tres días. Los análisis forenses de los restos óseos exhumados en el municipio vizcaíno de Galdakao en marzo pasado confirmaron que corresponden a su hijo Unai. Así han cerrado un capítulo en el que, por primera vez en Euskadi, coincide el ADN del cuerpo con el de los progenitores.

Fuentes de la investigación señalaron que «el primer caso resuelto» en la comunidad «ayudará a la familia a descansar». «Lo que querían era una respuesta, saber que su hijo había fallecido», agregaron. De hecho, el día que se exhumaron los restos en el Galdakao, Pedro Lasuen, el padre del pequeño, expresó su deseo de fueran los de Unai. «Ojalá podamos terminar con esto», declaró.