Putin firma una ley para acallar las protestas

RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSALMOSCÚ.

Pese a las demandas de las organizaciones de derechos humanos, el presidente Vladímir Putin estampó ayer su firma en la nueva ley reguladora de mítines y marchas callejeras con un aumento considerable de las multas por infracción. El presidente del Consejo de Derechos Humanos adscrito a la Presidencia, Mijail Fedótov, sostuvo que la norma aprobada es «anticonstitucional».

Las sanciones para los manifestantes que violen la ley oscilan entre los 250 y los 7.500 euros; para los dirigentes políticos implicados pueden llegar a los 15.000 euros, y para las organizaciones convocantes alcanzan los 25.000 euros. Hasta ahora la multa máxima era de 1.250 euros, lo que significa que la nueva normativa establece cantidades veinte veces superiores. El impago será castigado con trabajo social o con la cárcel.

Se da la circunstancia de que se tipifica como infracción, no ya el uso de la violencia o la desobediencia a la Policía, sino superar el número de manifestantes declarados en la solicitud de permiso, dificultar la circulación de peatones por la acera e incluso pisar el césped. Tampoco están permitidas las aglomeraciones en un lugar determinado sin permiso previo de las autoridades, aunque no lleven pancartas ni coreen consignas. Las veladas literarias al aire libre entran en esa categoría.

El opositor y excampeón mundial de ajedrez, Gari Kaspárov, estima que el interés de Putin no es tratar de mejorar la seguridad en las manifestaciones sino «acabar de una vez por todas con las protestas contra el fraude electoral». Las movilizaciones se intensificaron el pasado mes de diciembre, tras los comicios parlamentarios, y continúan cada fin de semana. Eso sí, el número de asistentes se ha visto reducido con respecto a entonces.

Ayer precisamente fue autorizada una marcha para el próximo martes en el centro de Moscú. La oposición espera congregar a más de 50.000 personas. La última concentración importante tuvo lugar el 6 de mayo, en la víspera de la toma posesión de Putin, y se produjeron enfrentamientos con la Policía. Tales desórdenes son los que, según el Kremlin, han justificado el endurecimiento de la legislación.

El presidente ruso, sin embargo, aseguró que esta medida no dista mucho de las leyes que rigen en Alemania, Italia, España, Reino Unido y Francia.