El engaño de los policías 'full' sigue cobrándose víctimas extranjeras

L. LÓPEZBILBAO.

Los 'pincha-ruedas' no son los únicos depredadores que acechan en las autopistas. Otra de las figuras clásicas que amenaza a los conductores durante el viaje son los policías 'full', individuos que se hacen pasar por agentes de la autoridad. En plena marcha ordenan parar a sus víctimas, enseñan documentación falsa y, fingiendo realizar un registro antidroga, abren maletas y bolsos y acaban desvalijando al viajero.

Tampoco para estas artimañas son necesarios grandes alardes técnicos. Los falsos 'polis' viajan en un vehículo convencional, 'camuflado', en cuyo techo adhieren en un momento dado un rotativo -la luz azul giratoria- para dar más apariencia de autoridad. También se ponen los convencionales chalecos fosforito. Cuando la víctima se detiene, le muestran «burdas imitaciones de placas oficiales», explica la portavoz de la Guardia Civil, Mercedes Martín.

Son tan pedestres esas falsificaciones que solo suelen parar a vehículos con matrícula extranjera, ya que la inmensa mayoría de los ciudadanos locales descubriría el engaño sin mayor dificultad. Además, las últimas bandas de este tipo que cayeron -la última, el pasado mes de diciembre en Madrid- estaban compuestas por ciudadanos pakistaníes. «Los nacionales de este país son los que están más especializados en este delito, aunque también hay españoles que lo cometen», explican desde la Guardia Civil.

Para evitar caer en sus redes recomienda «no parar en caso de duda», o no hacerlo hasta llegar a una estación de servicio, donde los delincuentes no operan por el riesgo que existe de que les identifiquen. Además, cuando su objetivo no obedece de manera inmediata «suelen desistir pronto» para evitarse complicaciones.