Biobide se pone al volante de Bilbobus

El Ayuntamiento autoriza el traspaso del fallido contrato de Veolia a la empresa formada por Alsa y Pesa

TERESA ABAJOBILBAO.
El nuevo operador cambiará los logos de los autobuses en una semana. ::                         E. C./
El nuevo operador cambiará los logos de los autobuses en una semana. :: E. C.

Bilbobus ya ha pisado el acelerador en la ruta que conduce hacia sus nuevos gestores. El Ayuntamiento de Bilbao autorizó ayer en Junta de Gobierno el traspaso del contrato adjudicado a Veolia en 2008 a una UTE que estará formada por Alsa y Pesa. Era el trámite que faltaba para el cambio de conductor con cuatro años de recorrido por delante, además de una posible prórroga. Con la autorización municipal, solo queda pendiente la constitución de la sociedad Biobide, un nombre que en poco tiempo resultará familiar para los bilbaínos.

El nuevo operador se hará cargo del servicio en unos días, a finales de este mes o principios de mayo, en cuanto finalicen los trámites para formalizar el traspaso. Lo primero que notarán los usuarios será el cambio del logo de los autobuses, que se acometerá «de forma inmediata» y concluirá en el plazo de una semana. Para junio la nueva marca azul y verde se habrá introducido en los planos, folletos y cartelería.

«Visión a largo plazo»

Bilbobus mantendrá intacta la flota, las líneas, la plantilla y la aportación municipal para cubrir el déficit, 28,9 millones de euros. El Ayuntamiento ha autorizado el relevo a cambio de no modificar los términos del contrato.

El reto para Biobide consiste, además de ofrecer un buen servicio, en lograr que los números cuadren, a diferencia de lo que ocurrió con Veolia, que entre 2010 y 2011 acumuló pérdidas de dos millones de euros. Fuentes de Alsa, que gestiona servicios de transporte urbano en una veintena de ciudades como Oviedo o León, afirmaron ayer que Bilbao será su plaza más importante dentro de una división que consideran «estratégica». Desembarcan en Bilbobus con una «visión a largo plazo» y confían en incrementar el número de usuarios, que en 2011 se elevó a 26,5 millones después de tres años de retroceso.

Los nuevos gestores han asumido el compromiso de obtener el certificado de Calidad de Servicio en Transporte Público de Viajeros según la norma UNE EN 13.816, además de desarrollar «una intensa política de formación y capacitación profesional» de la plantilla. Los 700 trabajadores siguen en sus puestos, pero la empresa renovará el equipo directivo, tanto en la gerencia como en las áreas de operaciones y recursos humanos.

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