La Diputación ordena al Ayuntamiento de Gernika parar las obras en Astra

Se trata de un edificio protegido, por lo que su rehabilitación como centro cultural ligado al Gobierno vasco debía haber contado con el permiso foral pertinente

J. ENSUNZAGERNIKA/BILBAO.
Gorroño y Urgell, durante su visita a Astra en diciembre. ::                         M. SALGUERO/
Gorroño y Urgell, durante su visita a Astra en diciembre. :: M. SALGUERO

Podría entenderse como un nimio problema burocrático entre dos administraciones que discuten por la falta de un permiso de obras. Pero la identidad de las instituciones involucradas, su adscripción política y el simbolismo del edificio afectado obligan a realizar una segunda lectura de esta nueva polémica surgida en torno a la cultura y Urdaibai. La Diputación de Bizkaia envió ayer un requerimiento al Ayuntamiento de Gernika para que paralice de inmediato las obras de rehabilitación de la antigua fábrica Astra de armas, un edificio firmado por Ricardo Bastida y catalogado como conjunto monumental que va a ser reconvertido en un complejo cultural. La orden obedece a que el proyecto carece de los permisos preceptivos que la institución foral debía haber concedido previamente, al tratarse de un bloque protegido.

El portavoz foral, Juan María Aburto, desveló ayer que el pasado 12 de marzo técnicos forales inspeccionaron las obras y, al comprobar que estaban en marcha, se envió al Consistorio gerniqués un primer aviso para que las detuviera. «No lo hizo, como es su obligación legal», puntualizó Aburto. La Diputación realizó una segunda inspección el pasado viernes, con igual resultado, lo que ha desembocado en el requerimiento de ayer y en un posible expediente sancionador contra el Ayuntamiento. «No es cuestión de que las obras estén o no fuera de la normativa. La Diputación tiene la obligación de preservar el patrimonio cultural y el Ayuntamiento lo está impidiendo», señaló Aburto.

Fábrica de creación

Aunque desde el Consistorio gerniqués se quieren evitar las «polémicas», creen que se trata de un intento de «torpedear» un proyecto adscrito al plan de Fábricas de Creación impulsado por el Gobierno vasco. Y ahí es donde entra en juego la doble lectura. Gernika es un municipio dirigido por Bildu (antes EA) y Astra forma parte de una de las iniciativas estrella del Departamento de Cultura del Ejecutivo López (PSE). Más aún, su idea es incluir la inauguración de estas nuevas instalaciones dentro de los actos del Año de las Culturas por la Paz que conmemora el 75º aniversario del bombardeo de la Villa foral.

El alcalde de la localidad, José María Gorroño, recordó ayer que «durante años Astra ha permanecido en ruinas y nadie se ha acordado de su rehabilitación» y adelantó que ya ha «remitido el proyecto y la petición de la licencia a la Diputación, aunque todavía estamos a la espera de respuesta», se quejó Gorroño, que el pasado 29 de diciembre visitó las obras del edificio junto a la consejera de Cultura, Blanca Urgell. «Nosotros cumplimos la ley a rajatabla y lo único que se ha hecho es reforzar el inmueble. La fachada, que es la que está protegida, se mantiene escrupulosamente como estaba», recalcó el alcalde.

La Coordinadora Astra, que agrupa a creadores y asociaciones locales, también mostró ayer su «malestar» por la paralización del proyecto. «Todo obedece a intereses políticos indiferentes a la conservación del patrimonio. Una vez más, la pugna entre partidos está ofreciendo un espectáculo lamentable».