Muere un niño tras meter la cabeza entre unos barrotes de la guardería de Tafalla

Todo apunta a que el pequeño, de tres años, se encaramó a un objeto para salvar los paneles que protegen la zona

A. L.PAMPLONA.
Imagen de los barrotes donde quedó atrapado el niño. ::                         EFE/
Imagen de los barrotes donde quedó atrapado el niño. :: EFE

La tragedia se consumó ayer. La conmoción reina en la guardería de la escuela infantil de la localidad navarra de Tafalla y en todo el municipio después de que un niño de tres años falleciera tras introducir su cabeza entre unos gruesos barrotes que circundan el perímetro escolar. Los hechos tuvieron lugar a media mañana del lunes cuando, por causas que investiga la Policía Foral, la cabeza del niño quedó atrapada entre dos de las barras metálicas. El propio personal del centro descubrió al menor inconsciente, le liberó y dio aviso a los servicios de emergencias, que al llegar al centro le practicaron las maniobras de reanimación. El niño, sin embargo, falleció ayer de madrugada en la UCI de Pediatría del Complejo Hospitalario de Navarra debido a las graves lesiones que presentaba.

Los barrotes se encuentran en la zona de recreo de los menores y precisamente para que evitar que éstos pudieran meter sus cabezas se habían instalado unos tableros de colores. Sin embargo, según las primeras investigaciones, el niño fallecido logró superar este obstáculo y para ello se cree que utilizó un «elemento extraño», según señaló ayer el consejero de Educación, José Iribas, sin especificar nada más. Fue luego, al querer bajarse, al no poder hacer pie en el suelo, cuando el cuerpo del menor quedó suspendido por la parte de la cabeza.

Exigir responsabilidades

El responsable de Educación señaló que no tiene datos de en qué momento concreto ocurrió el suceso ni tampoco sobre el lugar en el que se encontraban los profesores, si bien adelantó que será respetable si la familia decide exigir algún tipo de responsabilidades en función de cuáles hayan sido las circunstancias concretas en las que se ha producido la tragedia.

Ayer, la guardería reanudó su actividad entre la conmoción y el dolor tanto de sus profesionales como de los padres y madres que, como todos los días, llevaron sus hijos al centro. En las puertas del centro, a la hora de la salida de los niños, padres, madres y abuelos expresaron a los periodistas su consternación por lo sucedido, que calificaron de «accidente».

«No hay que buscar culpables, pasó y hay que intentar que no vuelva a pasar y nada más», comentó una madre, quien apuntó que no se ha planteado dejar de llevar a su hijo a la guardería. «Lo he traído, lo seguiré trayendo y el curso que viene también lo dejaré tranquila», señaló. El departamento de Salud ha enviado a un equipo de apoyo psicológico a Tafalla para que preste ayuda a los padres del niño y a sus allegados.