La herencia de los Aragón

Los hijos de Gaby Aragón homenajean a su padre en Vitoria rememorando sus temas más conocidos en el Circo Alegría

CRISTINA LECIÑANAVITORIA.
La herencia de los Aragón

Esta es una historia. De canciones y sonrisas, que aún no ha llegado a su fin. Y la historia comienza así: 'Había una vez, una niña que tuvo un sueño. Soñó con un circo que alegraba siempre el corazón. En el circo, había un señor que tocaba muy bien el saxofón. Ese señor se llamaba Gaby'. Mucho tiempo después, sus hijos, los payasos Gaby y Lara Aragón, viajan al pasado para homenajearle. Y lo hacen rescatando sus canciones sobre la pista del Circo Alegría, que hasta el lunes estará en la explanada de Mendizabala de Vitoria.

Rascid Braifaouri, presentador del espectáculo, reconoce en las caras del público la ansiedad por ver a los dos hermanos Aragón sobre el escenario cuando inicia su actuación con esta historia, sencilla pero cargada de emoción. «Les esperan más los padres que los niños porque son los que los identifican, aunque les hayan transmitido quién es la familia Aragón», explica el también relaciones públicas del espectáculo.

Gaby y Lara pertenecen a la octava generación de una estirpe que ha dejado una herencia inolvidable en el mundo del circo y de la televisión. «Los payasos de la tele sembraron una semilla hace muchos años y nosotros podemos recoger sus frutos. No voy a mentir y decir que no hemos recibido críticas. Al contrario, pero con ellas hemos aprendido mucho», cuenta Lara. Porque pertenecer a la familia Aragón es un honor y una responsabilidad. «Cada vez que salimos al escenario el público nos hace un examen. Gaby se parece mucho a nuestro padre, pero yo no. De hecho, como cómicos, no hay referencias femeninas. Soy la primera y estoy muy orgullosa. Además, tengo el beneplácito de Miliki, que es quien 'corta el bacalao'», asegura.

El 'show'

El espectáculo surgió hace dos años, cuando Angelo Di Lello y Dicky Faggioni deciden crear algo diferente. «No querían un circo tradicional, sino una historia con principio y fin, que diese significado a las apariciones de los artistas», cuenta Baifaouri. Un cuento con dos partes. La primera se centra en el homenaje a Gaby Aragón y en la presentación de sus hijos. Gaby aparece vestido como su padre y, junto a Lara, canta una canción en su recuerdo. «La primera vez que le vimos así vestido fue emocionante. Dicky empezó a llorar y temíamos que nos contagiase a todos», explica Lara Aragón. Y afloran los recuerdos.

En la segunda, viajan hasta la época medieval. «Se ambienta en un castillo, donde Gaby y Lara son los reyes. La compañía les prepara una fiesta en su honor con un bufón ('Pimpollo', el marido de Lara), Guillermo Tell y otras actuaciones ambientadas en el medievo. Todo romántico y bohemio», detalla el presentador de una función a la que dan vida 40 personas de nacionalidades tan diversas como la francesa, rusa, italiana, ucraniana, rumana o española y especialidades variadas como las de payasos, malabaristas, magos, trapecistas y expertos en ballestas.

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