El análisis de heces es tan fiable como la colonoscopia para detectar un cáncer

Es una prueba mucho más barata y mejor aceptada por las personas susceptibles de padecer la enfermedad

PEDRO SAN JUANMADRID.

La prueba de sangre oculta en heces y la colonoscopia son igual de eficaces para la detección precoz del cáncer de colon, pero la primera estrategia cuesta dos euros, frente a los 150-180 de la segunda, y además es más aceptada por las personas susceptibles de padecer esta enfermedad.

Estas son algunas de las conclusiones preliminares de un estudio en el que ha participado el Hospital Clínic de Barcelona, que compara las dos estrategias que se utilizan normalmente para detectar este tipo de cáncer, que se puede diagnosticar precozmente, es decir antes de que la persona note algún síntoma. Una enfermedad que padecerá a lo largo de su vida una de cada 20 personas, pero que si se detecta a tiempo se puede curar en el 90% de los casos. De ahí la importancia de este estudio, que certifica el éxito de los test no invasivos en su detección.

Los resultados iniciales de esta investigación, promovida por la Asociación Española de Gastroenterología (AEG), abren la puerta a que sea más fácil y viable un cribado masivo de este tipo de tumores entre la población de riesgo, hombres y mujeres de 50 a 69 años. «Es una posibilidad muy cierta», señaló Antoni Castells, director del Instituto de Enfermedades Digestivas y Metabólicas del Clinic. Castells abogó por instituir programas organizados y dirigidos por el sistema de salud, que supondrían un menor coste económico y financiero a la hora de abordar esta patología. Se trataría de realizar esta prueba -muy sencilla, similar a la de la orina- a cerca de 11,5 millones de personas, es decir la población de riesgo, lo que costaría alrededor de 22 millones de euros frente a los 900 millones anuales para abordar el cáncer avanzado con síntomas.

En el estudio han participado 200 investigadores, 15 hospitales y 60.000 personas de ocho comunidades autónomas, a las que les adjudicaron de forma aleatoria una de las dos pruebas. La participación fue superior en la prueba de sangre oculta en heces (34%) que en la colonoscopia (25%). Estos datos demuestran que la prueba de heces, que se realiza cada dos años, es más aceptada que la colonoscopia, que debe efectuarse cada diez, pero más importante aún es que el número de cánceres detectados con ambos métodos fue idéntico y que estaban en su mayoría, en el 85%, en fase inicial.

El estudio también ha comprobado que la prueba de heces actual, más sensible que hace unos años, puede detectar la mitad de los pólipos que se diagnostican con la colonoscopia, un método invasivo que requiere sedación y no está exento de algunas complicaciones.