Ortuella ordena el desalojo de una cementera instalada hace 44 años

El Pleno aprueba una moción que obliga a Hormigones Cavia a trasladar sus instalaciones en el plazo de un año

R. CIEZAORTUELLA.
Instalaciones de Hormigones Cavia en La Ralera. ::
                         PEDRO URRESTI/
Instalaciones de Hormigones Cavia en La Ralera. :: PEDRO URRESTI

La empresa Hormigones Cavia, afincada en el barrio La Ralera de Ortuella desde 1968, tendrá que buscarse una nueva ubicación para el ejercicio de su actividad a partir del 26 de febrero del próximo año. No en vano, el pleno del Ayuntamiento minero aprobó el miércoles por unanimidad una moción presentada por el grupo municipal de Bildu por la que se notificará a la compañía la obligación de abandonar su actual ubicación al cese de su contrato en la fecha señalada. Llegado ese momento, Cavia deberá trasladar sus instalaciones a un nuevo emplazamiento y decidir cuál será el futuro de la plantilla.

Durante la sesión plenaria, la formación abertzale manifestó su interés por transformar el suelo que ocupa la cementera en una «zona de esparcimiento» para los vecinos, «libre de presencia empresarial». Sin embargo, PNV y PSE se mostraron partidarios de que el próximo uso de estos «terrenos comunales» sea decidido en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).

El edil socialista, Óscar Salicio, aprovechó la ocasión para instar al equipo de gobierno, en manos del PNV, a que busque un nuevo grupo técnico que reanude la redacción del documento urbanístico. Al parecer, la elaboración del PGOU permanece aparcada debido a un «incumplimiento en los plazos de entrega» por parte del personal contratado anteriormente, según indicó el alcalde, Óscar Martínez.

Por otra parte, los partidos municipales votaron a favor de desafectar cuatro viviendas municipales reservadas para su compra-venta a precio tasado para personas con discapacidad. De esta forma, estos inmuebles podrán ser adquiridos a partir de ahora por otros solicitantes a través de la cooperativa Ortumendi.