¿Qúe es el polémico céntimo sanitario?

Uno de los recargos barajado para aliviar las arcas vascas está cuestionado por la Unión Europea

ANA BARANDIARAN ABARANDIARAN@ELCORREO.COMBILBAO.
::                                        GRÁFICO                     ISABEL TOLEDO/
:: GRÁFICO ISABEL TOLEDO

El País Vasco podría sumarse a la lista de comunidades autónomas que aplican el céntimo sanitario, un impuesto que se carga sobre la gasolina y el gasóleo para financiar la sanidad, aunque pese a su denominación, la recaudación no entraría en la caja de Osakidetza sino en la de las haciendas forales, las competentes en la materia, que lo tratarían como otro impuesto indirecto: el 70% para el Gobierno vasco y el 30% para las diputaciones. El responsable vasco de Sanidad, Rafael Bengoa, calculó el pasado miércoles que se recaudarían 100 millones de euros en Euskadi, una cifra que el líder del PNV, Iñigo Urkullu, rebajó ayer a la mitad. En cualquier caso, de aplicarse, encarecería los combustibles, que según el último Boletín Petrolero de la UE rozan máximos históricos. Es el caso de la gasolina: el precio del litro ha subido en la semana un 0,5%, hasta los 1,378 euros -se sitúa a 0,3 céntimos del récord, de la última semana de abril del pasado año-. El gasóleo, consumido por el 80% del parque automovilístico español, está en 1,325 euros tras haberse encarecido un 0,27% en siete días. A mediados de enero llegó a 1,36 euros.

Lo bautizó así en 2002 Alberto Ruiz Gallardón, que fue el primero en implantarlo en Madrid. Pero no es un céntimo y su denominación verdadera no hace referencia alguna a la sanidad. Oficialmente se trata del Impuesto sobre Ventas Minoristas de Determinados Hidrocarburos (IVMDH). Consta de un tramo estatal de 2,4 céntimos por litro y otro autonómico que puede ascender a un máximo de 4,8. Puede sumar, por tanto, 7,2 céntimos por litro a lo que habría que añadir el IVA del 18%. En total, 8,5.

En nueve territorios se aplica ya el recargo autonómico además del estatal: Cataluña, Galicia, Asturias, Andalucía, Extremadura, Murcia, Madrid, Castilla-La Mancha y Valencia. Pero no en todas las regiones se carga lo mismo, lo que está provocando un 'efecto tránsito', es decir, desplazamientos de una región a otra en busca de gasolineras más baratas. Valencia es la única comunidad que, por ahora, aplica el máximo, lo que hace que el gasóleo alcance los 1,4 euros el litro en la zona. El mínimo, o sea, el tramo estatal de 2,4 céntimos, se mantiene en País Vasco, La Rioja, Navarra, Cantabria y Aragón.

Los transportistas vascos advierten de que el céntimo sanitario sería la puntilla para un sector ya asfixiado por un gasóleo en máximos históricos, la falta de trabajo por la crisis y la alta morosidad en los pagos. Según los cálculos del sindicato Hiru, la implantación de este gravamen supondría un gasto extra de 5.000 euros al año por autónomo. En Asetravi recuerdan que el carburante supone ya un 40% de los costes, tras encarecerse el gasóleo más del 50% desde 2009 hasta los 1,325 actuales. En algunas comunidades como Valencia se devuelve el recargo autonómico a los transportistas y Castilla-León tiene intención de reintegrar la mitad. Pero sólo se benefician de esta medida paliativa los vehículos pesados y no los ligeros, como los repartidores.

El céntimo sanitario está cuestionado en Bruselas. La Comisión Europea emitió un dictamen en 2008 en el que instaba al Gobierno español a modificar la legislación porque entendía que el impuesto no se ajustaba a las directrices de la UE. Ante las dudas, se ha planteado la cuestión ante el Tribunal de Justicia de la UE, que podría obligar a la Agencia Tributaria española a devolver a los consumidores lo recaudado en los últimos cinco años por este impuesto.