Ruiz Tutor ve necesario un «ajuste» de la ordenanza municipal de ruido

El concejal estudia una modificación tras ver la experiencia y vacíos de la norma que entró en vigor en 2010

MAITE ÍNIGOLOGROÑO.
El bullicio callejero es constatable en la calle Laurel en hora punta. ::
                         SERGIO ESPINOSA/
El bullicio callejero es constatable en la calle Laurel en hora punta. :: SERGIO ESPINOSA

El Ayuntamiento de Logroño se plantea «ajustar» la ordenanza municipal de protección del medio ambiente contra la emisión de ruidos, después de ver la experiencia y resultados de la norma que entró en vigor en marzo de 2010 y la aplicación de la ordenanza de fomento de la convivencia ciudadana que se aprobó el año pasado. Una de las razones que llevan al equipo de Gobierno a plantearse una modificación del actual reglamento es precisamente «la desaparición en la actual ordenanza del título tercero que hacía referencia al ruido privado», es decir, el ruido entre vecinos, que pasó a estar regulado por la ordenanza de convivencia cívica».

Eso ha dejado un «vacío» a la hora de poder controlar y afrontar situaciones muy frecuentes en la actualidad, como los chamizos y el ruido generado por la noche en el exterior de los establecimientos de ocio tras la prohibición de fumar dentro de los locales. «Tienes que ir a la vía judicial y hartarte de presentar denuncias para que puedas hacer algo», explica Jesús Expósito, secretario de la asociación Logroño sin ruidos.

El Ayuntamiento de Logroño está dispuesto a sentarse a analizar la situación. La idea del concejal de Medio Ambiente, Jesús Ruiz Tutor, es «intentar no modificar la ordenanza sustancialmente, pero sí ajustarla». Para ello quiere reunirse con «oposición, policía, representantes de vecinos, organizaciones», es decir, las distintas partes implicadas y afectadas en este asunto con el objetivo de «analizar cuáles son los problemas que estamos teniendo y buscar un consenso» a un complicado problema.

«El ruido entre vecinos» fue el tema central de la 'Jornada sobre conciliación social sobre ruido' que se celebró en la Universidad de La Rioja, organizada por la asociación Logroño sin ruidos, en colaboración con 'Queremos Dormir'.

«Los problemas generados por los chamizos ahora están en tierra de nadie», explica Jesús Ruiz Tutor. El otro ejemplo que también preocupa al concejal es el ruido que se genera en el exterior de los locales de ocio nocturno tras la entrada en vigor de la Ley antitabaco. «Los establecimientos de ocio nocturno deben cumplir una serie de normas como tener doble puerta para evitar que el ruido salga al exterior», explica el edil, pero «la legislación sobre el tabaco hace que la gente salga fuera del bar, con ese trasiego a veces hay más gente fuera del local que dentro», admite. «Es un caso complicado», insiste Ruiz Tutor, «al haber desaparecido el título tres de la ordenanza sobre ruido, el control de ruido de actividades humanas, porque nos deja en situación complicada para defender los intereses de los que denuncian al verse afectados por esas situaciones de contaminación acústica», reitera.

Desde Logroño sin ruidos creen necesaria «una modificación de la ordenanza porque ahora existe un vacío legal» y consideran indispensable «regular la gente que sale fuera de los locales a fumar, sobre todo de madrugada. No sirve de nada que el bar cumpla la normativa cuando el problema del ruido se genera cuando la gente está fuera del local. No olvidemos que está como usuario del bar», responde el secretario de Logroño sin ruidos.

59 expedientes

Por su parte, Jesús Ruiz Tutor defiende que lo importante es «actuar preventivamente para evitar la vía judicial». Por eso, uno de sus objetivos de cara al nuevo texto es «aclarar el principio de prevención en la actuación policial, es decir que las mediciones por la contaminación acústica sean el final. Primero habría que ver cuál es el problema, sería necesario simplificar los procedimientos para prevenir la contaminación». El edil lamenta que ahora cueste «más de un año la tramitación de cualquier expediente». Y adelanta que «igual conviene volver a meter en la ordenanza de ruido el ruido entre vecinos».

Los datos revelan que la sección de control y disciplina medioambiental abrió, hasta noviembre de 2011, un total de 59 expedientes por infracciones cometidas por actividades, un dato similar al del año anterior, pero inferior al de los ejercicios precedentes. En 2009, por ejemplo, se abrieron 123 expedientes. Esos resultados «no son comparables» advierte el edil, ya que la ordenanza actual sólo regula las actividades y no el denominado 'ruido privado'.