Chagaev fulmina a Caparrós del Neuchatel

El técnico, que se había encarado con el checheno en el vestuario, ha estado un mes en Suiza

JUANMA MALLOBILBAO.

Se acabó la experiencia suiza para Joaquín Caparrós y el resto de su cuerpo técnico. Bulat Chagaev, propietario y presidente del Neuchatel, fulminó ayer al exentrenador del Athletic, al que contrató hace poco más de un mes. El tenso enfrentamiento que protagonizaron el pasado sábado, con la irrupción del checheno y sus guardaespaldas armados en el vestuario del cuadro de Xamax después del empate frente al colista Laussane (2-2), deterioró un poco más las relaciones ya de por sí complicadas entre ambas partes. De hecho, el sevillano se había planteado dimitir, pero el incondicional apoyo de la afición -ha acudido a los entrenamientos con pancartas de ánimo a él y a la plantilla- y de los jugadores provocó que se replantease esa decisión. Hasta ayer. Hasta una reunión, celebrada al mediodía, informan los medios suizos, que derivó en la destitución del utrerano, que ha dirigido cinco partidos, con una victoria, tres empates y una derrota, la del debut. «Hemos llegado a un mutuo acuerdo para la rescisión del contrato que me unía a mí y mi equipo de trabajo con el Neuchatel», escribió a última hora en su blog el entrenador.

Su adiós estaba cantado. Desde esa airada 'visita' al vestuario, con amenazas de muerte incluidas al camerunés Bikana, se preveía que, más pronto que tarde, Caparrós, con una ficha en torno a los dos millones de euros pero según dicen en Suiza sin cobrar en agosto (igual que todos los empleados de la entidad), y su cuerpo técnico, Luci Martín, Luis Llopis y Bernardo Requena, abandonarían el Neuchatel. Ocurrió ayer. Y es que a Chagaev no le gusta que le lleven la contraria, que le planten cara. Dos situaciones, asegura la Prensa helvética, le han dolido de forma especial al polémico checheno. Una, que el andaluz se encarase con él en ese encuentro en el vestuario. El propietario incluso le soltó: «Yo le pago, pero usted no es competente». Y la otra, las declaraciones de Caparrós hace diez días, en las que afirmaba que no toleraría ninguna «injerencia» en su labor deportiva.

Y Chagaev, que ya se 'cargó' al dúo Sonny Anderson-François Ciccolini después de las dos primeras jornadas de liga, no toleró esas acciones del extécnico del Athletic. Eso sí, el 'míster' de Utrera, que cumplirá 56 años en octubre, ha tenido siempre a la caseta a su lado, que ayer lloró cuando se enteró de la noticia, aseguran en Suiza. De hecho, compartieron mesa y mantel el pasado jueves para unir aún más los lazos, como desveló el entrenador en su twitter. «Cenando en uno de los restaurantes más famosos de Neuchatel 'La Góndola' con toda la plantilla». En ese grupo se encontraban hombres como Javier Arizmendi y Uche, fichados expresamente por Caparrós -no se sabe qué ocurrirá ahora con ellos-, y David Navarro, otro que se las ha visto 'tiesas' con su jefe. «Chagaev desafió a Navarro, de palabra y con la mirada. Se tocaron la frente y Navarro comenzó a temblar», contó a los medios un compañero, amparado en el anonimato.

Caparrós, agradecido

Anoche, Joaquín Caparrós realizó a través de su blog sus primeras declaraciones como exentrenador del Xamax. El técnico andaluz mostró su agradecimiento tanto a la afición del club como a los ciudadanos de la localidad suiza. «Ha sido un mes muy intenso de trabajo y una experiencia vital y profesional más que interesante. Quiero expresar mi agradecimiento tanto a los aficionados del Xamax como a la gente de Neuchatel, que desde nuestra llegada nos han manifestado su calor y apoyo», se sinceró Caparrós.

Apenas conocerse su marcha también se desveló su posible sustituto. Según el diario francés 'L'Express', será Víctor Muñoz, que ya sabe cómo se las gastan los chechenos debido a que ha entrenado al Terek Grozny.

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