Ciclistas exigen más seguridad tras la muerte en Muxika de un aficionado

La Federación Vizcaína y otras asociaciones reclaman campañas de sensibilización para reducir los accidentes en la carretera

MARIÑE RODRÍGUEZBILBAO.
Personal de la DYA atiende a un ciclista herido en un accidente. ::                             E.C./
Personal de la DYA atiende a un ciclista herido en un accidente. :: E.C.

Los ciclistas siguen sin poder salir a las carreteras vizcaínas con las condiciones de seguridad necesarias. Al menos esa es la sensación que tienen después del accidente que el pasado martes se llevó por delante la vida de un gerniqués de 73 años al ser atropellado por un camión que circulaba a la altura de Muxika. Aficionados consultados por este periódico confirmaban ayer que esta práctica, ya sea en ciudad o por carretera, «todavía entraña riesgos».

Según datos aportados por la Dirección General de Tráfico, ya son dos los ciclistas que han muerto en Vizcaya en lo que va de año. Desde la Federación Vizcaína advierten de que este colectivo «pone en peligro su vida» cada vez que se sube a la bici para hacer ejercicio o desplazarse por la ciudad. «No se nos tiene en cuenta en las carreteras», se lamenta Luis Ponce de León, delegado de cicloturismo de la coordinadora, que atribuye la mayor parte de los accidentes a la «falta de concienciación» de los conductores. «Todo siniestro es evitable, pero hace falta mentalizar a la ciudadanía para que nos respeten como es debido», matizó el responsable de la federación.

Adelantar de forma incorrecta, excederse en la velocidad, no respetar la distancia lateral de seguridad... Los conductores cometen toda clase de imprudencias que, si ya resultan temerarias para el resto de vehículos, lo son aún más en el caso de las bicis. «Debemos trabajar por los derechos de los ciclistas para que la convivencia de esta frágil máquina frente a los potentes automóviles sea posible», reivindicó Oskar Moreno Alonso, portavoz de la Asociación de Ciclistas de Erandio. «La gente tiene que entender que sobre una bici va una persona, que puede ser un deportista profesional, un aficionado o alguien que sale a hacer recados», dice Moreno.

Campañas para concienciar

Desde la agrupación erandiotarra, exigen la puesta en marcha de campañas de sensibilización específicas, «igual que hacen para fomentar el uso del cinturón de seguridad o para evitar que la gente hable por el móvil en el coche». Su portavoz recriminó a las autoridades que «sólo se acuerdan de nosotros para parecer más ecológicos o cuando alguno gana una carrera».

Los aficionados sienten «impotencia» ante la peligrosidad de las carreteras. «No están adaptadas para que las utilicen conductores y ciclistas al mismo tiempo», asegura Alfonso Gallego, responsable del Grupo de Amigos Cicloturistas El Funi, de Bilbao. «Es increíble que aquí, con lo arraigado que está este deporte, no estemos más acostumbrados a convivir con el ciclismo», se queja su responsable, que concreta que «hay situaciones que conllevan un mayor riesgo que otras».

A pesar de que «siempre tenemos que andar con mucho cuidado, las entradas y salidas a la ciudad son extremadamente peligrosas», afirma Gallego, para quien «circular solo siempre trae más problemas que hacerlo acompañado». La implantación de circuitos especiales en las carreteras durante el fin de semana por parte de la Diputación «es muy buena idea, pero los conductores no los respetan porque ni siquiera saben de la existencia de estas rutas», se lamentó el aficionado.