Fernández de Larrea deja Euskaltel y se va al Garmín

El velocista alavés abandona el equipo vasco para disputar junto a su amigo Farrar las dos próximas temporadas

J. GÓMEZ PEÑABILBAO.
El conjunto vasco entrenó ayer por carreteras alavesas. / Rafa Gutiérrez/
El conjunto vasco entrenó ayer por carreteras alavesas. / Rafa Gutiérrez

«Si en un sprint tengo que coger una rueda, cojo la de Hushovd», dice Koldo Fernández de Larrea (Vitoria, 29 años). Su mejor victoria, la de la Tirreno-Adriático de 2007, vino así, a rebufo de Hushovd, al que remontó bajo la pancarta. Al corredor del Euskaltel-Euskadi le gusta seguir al noruego. Hushovd corre este año con el maillot del Garmin -aunque se ha comprometido ya para competir en 2012 con el BMC de Evans-. Larrea, tras la huella de Hushovd, ha llegado a un acuerdo para pedalear con el Garmin las dos próximas temporadas. Se va del Euskaltel-Euskadi tras siete años.

En el Garmin está también Tyler Farrar, uno de los grandes rivales de Cavendish. Farrar y Fernández de Larrea son amigos. El estadounidense, que domina varios idiomas, ha aprendido un puñado de palabras en euskera charlando con el corredor alavés. Fernández de Larrea será uno de los lanzadores de Farrar. Eso supone un giro en su carrera deportiva, que ha ido unida desde el inicio al Euskaltel-Euskadi, donde era el esprinter oficial. Por Larrea también se había interesado el Caja Rural, pero es un equipo sin acceso directo a las grandes carreras.

Tras dos años trompicados por las caídas, el ciclista vitoriano acaba contrato en diciembre con el Euskaltel-Euskadi. «Desde luego, yo he aprendido a base de golpes», resume. Al final de la temporada 2010 sufrió una tremenda caída en la París-Bourges. Antes se había ido al suelo en la Bayern Rundfhart. Y volvió a perder el equilibrio la pasada primavera, en la Vuelta a Andalucía, donde se partió una clavícula. No fue seleccionado para el Tour y tampoco correrá la ya cercana Vuelta a España. Sin victorias en 2011, su cotización en el equipo naranja había bajado. Por eso ha buscado una alternativa.

Aún le queda futuro. Y ya no es el velocista alocado del inicio: «Ahora voy con más cuidado. Mi virtud en el sprint es la arrancada. Por eso, cuando llevaba a ocho tíos por delante y arrancaba, a veces no encontraba hueco y me daba un golpe. Hoy miro primero a ver si hay hueco antes de arrancar», explica. En su palmarés lucen once triunfos: victorias en las vueltas a Burgos, Castilla y León, Murcia, Euskal Biziklera, Tour de Vendé y Circuito de Getxo. Alistado en el Garmin, equipo estadounidense dirigido por el vizcaíno Bingen Fernández, compartirá colores con Farrar, Haussler, Millar, Danielson, Vansummeren, Zabriskie y Vandevelde. El Garmin ganó en el pasado Tour la clasificación por escuadras.

Allí, Larrea tendrá entre sus misiones enfrentarse junto a Farrar al 'tren' que siempre acompaña a Cavendish. Y también, como en el Euskaltel, buscar su propio camino, que ya no es el que era al inicio: «Este año esprinto menos en las llegadas masivas y he mejorado en las subidas. Yo peco un poco a la hora de colocarme bien y no tengo el 'tren' de Cavendish, por eso he decidido mejorar en los puertos para buscar victorias en sprints de grupos reducidos». En eso también sigue la rueda de Thor Hushovd, que antes era sólo esprinter y que ahora sabe hacer de todo, hasta ser campeón del mundo.

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