Tontxu Rodríguez afronta su mandato más complejo en Barakaldo

La falta de un pacto entre el resto de grupos entrega el gobierno al PSE con 8 de los 25 concejales electos

SERGIO LLAMASBARAKALDO.
Rodríguez recibe la felicitación de su directora de Alcaldía, Arantza González. ::
                             PEDRO URRESTI/
Rodríguez recibe la felicitación de su directora de Alcaldía, Arantza González. :: PEDRO URRESTI

Los socialistas seguirán al frente del Ayuntamiento de Barakaldo bajo la batuta de Tontxu Rodríguez. El Pleno de constitución celebrado ayer se saldó sin sorpresas y ratificó al líder del PSE como alcalde de la segunda urbe vizcaína por tercera legislatura consecutiva, después de que todos los grupos votaran a su propio cabeza de lista para el cargo. No obstante, la falta de apoyo de la oposición -PNV, PP, Bildu y EB-, que dejan al gobierno en minoría con 8 de los 25 concejales electos, anuncia cuatro años complicados. Razón de más para que los socialistas tendieran su mano, hasta en dos ocasiones, al resto de partidos. «Queremos llegar a acuerdos con todos aquellos que quieran. Desde mañana tendremos que cotejar programas y alcanzar un punto de encuentro para hacer de Barakaldo el mejor municipio», ofreció el primer edil.

Tras recoger la makila, Rodríguez dio «la bienvenida a la novena constitución de este Ayuntamiento democrático», y saludó a los numerosos asistentes al pleno entre los que se encontraba el portavoz de los socialistas vascos, José Antonio Pastor. Se da continuidad así a 28 años de mandato del PSE en Barakaldo, tras unos resultados electorales que ayer más que nunca amenazaron con romper la tradición. De hecho, tanto el PNV como el PP aprovecharon su intervención para mostrar su deseo de lograr un pacto.

La líder popular, Amaya Fernández, aseguró que se ponía fin «a la legislatura más negra» que ha conocido su partido en Barakaldo. Y se mantuvo fiel a su promesa de no apoyar a Rodríguez. «Desde el 30 de mayo hemos mantenido conversaciones con el PNV y EB para hacer posible una mayoría de cambio. Puedo asegurar que no ha sido el PP el que ha frustrado esa posibilidad», afirmó. Del mismo modo, la portavoz jeltzale, Amaia del Campo, hizo un último intento, antes de emitir su voto, por recabar el apoyo del resto de formaciones. «Hoy hay dos alternativas: el cambio que lideramos desde el PNV o que las cosas sigan igual», aleccionó, e insistió en que «votar en blanco o una opción diferente del PNV es votar en contra de ese cambio».

Sólo faltó un voto para que el intento de nacionalistas y populares por desbancar al PSE se convirtiera en realidad. Fue el de la edil de EB, Amaia Martínez, que rechazó «mayorías aritméticas» y abogó por la «coherencia». «Las alianzas para nosotros deben plantearse desde el eje 'izquierda-derecha', y la realidad a día de hoy demuestra que la mayoría de las fuerzas políticas no está en esa disyuntiva», razonó.

Tampoco los cuatro ediles de Bildu inclinaron ayer la balanza a favor de ninguna fuerza, y votaron a su cabeza de lista. Jorge García estrenó el sillón de concejal exigiendo «la desaparición del escenario de este país todo tipo de violencia, definitivamente y sin condiciones».

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