El PNV recupera la makila y pide «compromiso» a la oposición

Josu Bergara promete hacer de la participación ciudadana su bandera

GORKA ASCORBEBEITIASESTAO.
El nuevo alcalde nacionalista de Sestao no dudó en ponerse la txapela para celebrar su investidura. ::
                             PEDRO URRESTI/
El nuevo alcalde nacionalista de Sestao no dudó en ponerse la txapela para celebrar su investidura. :: PEDRO URRESTI

El Ayuntamiento de Sestao volvió ayer a cambiar de color con el nombramiento del segundo alcalde nacionalista de su historia, Josu Bergara. Al término de un pleno de investidura que transcurrió sin sorpresas, el cabeza de lista del PNV pronunció un discurso con las miras puestas en la gobernabilidad futura del municipio. A los partidos políticos que integran la oposición les solicitó que «no dinamiten» los proyectos importantes para la regeneración de la localidad fabril. Y para la ciudadanía, Bergara prometió arrancar «una nueva etapa» en el Consistorio en la que la participación ciudadana y la búsqueda de consenso serán su estandarte.

«Tengo un compromiso claro con los procesos participativos para que cualquier vecino pueda acudir al Ayuntamiento siempre que quiera», declaró el nuevo regidor de Sestao. «Vamos a dejar atrás un gobierno cerrado y oscuro para comenzar una nueva etapa de apertura», añadió. Bergara fue elegido ayer alcalde por encabezar la lista más votada en las urnas, ya que el resto de partidos respaldaron a sus propios candidatos. Esta situación dificultará su gestión municipal diaria al tener que gobernar en minoría, especialmente si se tiene en cuenta que los jeltzales suman el mismo número de concejales que el PSE-EE, grupo que deja ahora la alcaldía.

A los socialistas, el ya primer edil de la localidad fabril les pidió «un esfuerzo para sacar adelante los proyectos importantes de Sestao». «Ahora tienen una oportunidad excepcional para demostrar su compromiso con el pueblo», afirmó. A pesar del breve apretón de manos que cruzó ayer con su antecesor, José Luis Marcos Merino, los continuos desencuentros protagonizados por ambos partidos durante la última legislatura hacen prever que la colaboración entre los dos no esté tan próxima como a los jeltzales les gustaría.

Una situación «complicada»

Ante esta perspectiva, el PNV se vería obligado a buscar el apoyo de Bildu para sacar adelante sus proyectos, ya que sus tres concejales les permitiría alcanzar la mayoría de once representantes. Josu Bergara hizo ayer especial hincapié en fomentar la participación ciudadana, una de las exigencias de la coalición abertzale, lo que podría entenderse como un guiño en su dirección. Un soporte con el que espera aliviar la «complicada» situación que vive del municipio fabril, sobre todo en áreas como el desempleo, los problemas de aparcamiento o la escasez de vivienda protegida.

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