Gemma Zabaleta supera la postura oficial del Gobierno sobre la coalición

La consejera se alinea claramente con los votos discrepantes del Supremo y desea que Bildu esté en las urnas

DAVID GUADILLABILBAO.

A falta de escasas horas para que el Tribunal Constitucional resuelva el futuro de Bildu, el ruido mediático que está generando la anulación de sus listas llegó ayer al mismo centro del Gobierno vasco gracias a Gemma Zabaleta. La consejera de Empleo y Asuntos Sociales se descolgó con unas declaraciones que fueron bastante más allá de la línea oficial, en las que criticó el veto puesto por el Supremo a todas las listas de la coalición y se mostró «más partidaria» de que pueda estar en las elecciones del 22 de mayo.

Hasta la fecha, el medido discurso del Ejecutivo había sido liderado por el propio lehendakari. Su objetivo ha sido mostrar el evidente malestar que provoca en buena parte de los socialistas la anulación completa de la coalición por parte del Supremo sin romper la relación institucional con la Judicatura y sin crear demasiadas fricciones con su socio preferente, el PP. El objetivo no se ha cumplido del todo, ya que el malestar de los populares con Patxi López es patente, aunque el pacto entre ambas formaciones no peligra.

Aunque se «respeta y acata» la decisión del Supremo, muchos cargos del partido han mostrado en público su incomprensión, incluso malestar, y han puesto sus esperanzas en el Constitucional. López ha evitado ir tan lejos en las formas y ha utilizado fórmulas más abiertas. El martes, por ejemplo, recalcó que tiene la «seguridad» de que EA y Alternatiba no están al servicio de ETA, que «muchos» de los candidatos de Bildu tienen un «inequívoco compromiso de oposición a la violencia» y que el TC tiene que ver «cómo solventa esta situación para que se garanticen sus derechos».

El lehendakari realizó estas declaraciones durante una rueda de prensa para valorar los dos años de su gobierno. Lo hizo con toda solemnidad. Tras él se situaron los responsables de cada departamento. En el turno de preguntas, los periodistas quisieron saber si López se sentía más cercano al voto discrepante emitido por seis de los magistrados del Supremo que al mayoritario, tal y como afirmó hace unos meses José Antonio Pastor en el Parlamento vasco al referirse al caso de Sortu.

Disquisiciones

«No voy a entrar en estas disquisiciones», se limitó a contestar el jefe del Ejecutivo ante la atenta mirada de sus consejeros y consejeras. Ayer, una de ellas sí entró en ellas. De lleno. Gemma Zabaleta, responsable de Empleo y Asuntos Sociales, sostuvo que se alinea «claramente» con «las posiciones y las tesis» de los magistrados cuyas «deliberaciones y reflexiones» apuntaban a la posibilidad de la presencia de Bildu en las elecciones.

Zabaleta está considerada una de las representantes del ala más vasquista del PSE. En 2002 compitió con el propio López y Carlos Totorika por el liderazgo del partido. Su intervención es la primera que se desmarca de la línea oficial dentro del Ejecutivo.

Durante un acto celebrado en Irún, la política guipuzcoana resaltó que es «más fuerte la democracia que permite que la que impide» y que, «en un momento en el que estamos mucho más cerca que nunca de la derrota de ETA» es «cuando menos sentido común, menos sentido tiene que no se puedan presentar ninguna lista en ningún sitio».

Tras escuchar a Zabaleta, el lehendakari quiso restar trascendencia a sus palabras. Durante un entrevista concedida anoche a ETB, López subrayó que las sentencias se acatan, aunque «luego se puedan o no compartir», en alusión a la consejera de Empleo.

En cualquier caso, la intervención de Zabaleta demuestra la inquietud en la que viven los socialistas, convencidos de que, decida lo que decida el Constitucional, han llegado a un punto en el que tienen poco que ganar y mucho que perder.

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