La recuperación del fuerte del Serantes echa a andar

23 jóvenes de Santurtzi formados durante cinco meses inician hoy las obras para rehabilitar en dos años la antigua fortaleza militar

SILVIA OSORIOSANTURTZI.
La recuperación del fuerte del Serantes echa a andar

La rehabilitación del fuerte que corona el monte Serantes ya ha echado a andar. La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Santurtzi aprobará hoy el plan de recuperación de esta antigua fortificación militar -una de las mejor conservadas de toda la costa vasca- como centro de interpretación de la naturaleza, un proyecto estratégico que contribuirá al enriquecimiento medioambiental y sociocultural de la zona y que servirá para generar un gran espacio donde practicar distintas actividades. «Es un hito para el Serantes, un lugar donde los años han hecho mella a nivel natural y patrimonial. Queremos aprovechar esto como palanca de impulso para hacer que nuestro monte sea un referente no sólo de Santurtzi sino del Bilbao metropolitano, del ocio natural y del senderismo», señaló ayer el alcalde, Ricardo Ituarte.

El antiguo acuartelamiento del siglo XIX, destinado a proteger la entrada a la ría del Nervión desde El Abra, empezó ayer a ser rehabilitado por los 23 jóvenes santurtziarras que llevan desde el pasado mes de noviembre formándose para llevar a cabo esta iniciativa, dirigida por la Sociedad de Ciencias Aranzadi y que cuenta con la colaboración de la Diputación. Dieciocho son menores de 25 años y antes de iniciar el proyecto estaban apuntados a las listas del paro. «La recuperación de este espacio les ha servido para encontrar un trabajo durante dos años», subrayó el primer edil. Hace cinco meses iniciaron un curso de formación y empleo con el objetivo de aprender un oficio, al tiempo que su trabajo sirve para recuperar una antigua estructura militar. El grupo se ha dividido en dos especialidades: albañilería y jardinería, y regeneración medioambiental.

En la primera fase del proyecto, las labores previas han consistido en el acondicionamiento de la zona, «que ha soportado un importante deterioro con el paso de los años, recuperando y limpiando muros e incluso material que será utilizado posteriormente», subrayó Ituarte. Los restos del fuerte se levantan en la ladera del monte Serantes, en un promontorio situado a 453 metros sobre el nivel del mar. El futuro centro de interpretación contará con seis pabellones independientes, cada uno destinado a un uso.

Un gran mirador

Así, uno de los módulos albergará una sala de exposiciones para muestras itinerantes y permanentes y contará con un gran mirador con vistas de todo el Gran Bilbao. El segundo departamento será un aula destinada a proyecciones, conferencias, charlas y otros talleres pedagógicos y medioambientales. El tercer pabellón se convertirá en un amplio comedor con un mirador a El Abra, mientras que en el cuarto se instalarán despachos y laboratorios. Los dos restantes se destinarán a dormitorios con capacidad para 60 personas.

Por su parte, el arquitecto Anartz Ormaza, responsable del proyecto destacó el singular carácter del mismo «por encontrarse entre lo metropolitano y lo rural» y la clara firmeza de trabajar «siendo lo más respetuoso posible con el original». El presupuesto total de ejecución de las obras ronda los dos millones de euros.

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