Bigmac ruso con sabor andaluz

Por aquellos años, los rusos estaban acostumbrados a hacer colas, pero la que se montó aquel 31 de enero del año 1990 estaba fuera de lo común. Con temperaturas bajo cero, más de cinco mil personas se agolpaban ante el primer McDonalds que abría en el país, un símbolo del capitalismo que confirmaba la caída inminente de la Unión Soviética. Aquel día se sirvieron miles de BigMac, ese filete ruso con inconfundible sabor a capitalismo americano. Las crónicas hablan de su precio: el sueldo de media jornada, pero pocos sabían que las lechugas no eran 'gringas', sino del pueblo almeriense de Cuevas de Almanzora.

Alfonso García, natural de ese pueblo de Almería, asegura que las había enviado desde allí en el primer convoy de frutas y verduras españolas hacia Rusia. Hoy ya no es noticia comer en un McDonalds en Moscú. El restaurante de comida de la calle Pushkin -el más frecuentado de la cadena alimentaria en el mundo- ha atendido a más de 73 millones de clientes y ya no tiene que utilizar género importado de otros países.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos