Rajoy ganaría por mayoría absoluta en 2012

El PP supera al PSOE a 11 meses de las elecciones generales en intención de voto en todas las franjas de edad y entre los hombres y las mujeres

RAMÓN GORRIARÁNMADRID.

Mariano Rajoy clavaría ahora los resultados de José María Aznar en 2000, el año en que el PP logró la mayoría absoluta con el 44,6% de los votos. El PSOE, mientras, sufriría un descalabro solo ligeramente inferior al que soportó en aquel mismo año con Joaquín Almunia como candidato y tendría que conformarse con el apoyo de poco más de tres de cada diez ciudadanos (35,5%). Es el resultado que arroja un amplio estudio sociológico elaborado por Ikerfel para EL CORREO.

Sin embargo, no todo son malas noticias para el PSOE. El sondeo constata que los socialistas han logrado taponar la hemorragia de deserciones entre su electorado y serían los principales beneficiarios del reparto de la bolsa de votantes indecisos, que, a estas alturas, engloba a casi uno de cada cinco españoles.

Los populares tienen ya buena parte de su voto asignado y, en circunstancias normales, podrán rebañar poco de otros 'caladeros'. Se da por seguro que le respaldará el 38,6% del censo, y que ganará otro 6% más entre quienes no han definido aún qué color tendrá su papeleta.El total, 44,6%. Los socialistas, que llevan tiempo sufriendo el distanciamiento de buena parte de sus antiguos votantes, salen en cambio mejor parados en el reparto de esta tarta. Su voto directo suma a uno de cada cuatro electores (26,6%), pero podrían añadir casi un 10% más entre quienes ahora mismo dudan a quién respaldar y alcanzar el 35,5. La diferencia entre ambos es de nueve puntos contabilizados los indecisos.

Estos datos tienen una explicación. Los populares siguen demostrando que tienen un electorado con fidelidad de acero. El 97% de los que votaron a Rajoy en las anteriores generales volverá a hacerlo dentro de un año. Sus fugas son casi marginales: el 1,4% hacia UPyD y el 0,9% hacia el PSOE. Eso hace que su suelo y su techo estén muy próximos. Precisamente por haber perdido mucho, los socialistas tienen más margen para crecer. En los últimos meses ha recuperado buena parte de sus votantes desertores o desengañados y han pasado de una fidelidad de voto en torno al 50 o 60% al 84,7%, un porcentaje homologable a los mejores momentos preelectorales del PSOE.

Pese a todo, la lealtad de su electorado es la menor entre los grandes partidos. PP, Izquierda Unida, CiU y PNV acreditan una constancia de sus votantes por encima del 90%. El principal beneficiario de la sangría en el partido gubernamental es la formación que lidera Mariano Rajoy; para ella irían el 7,4% de los descontentos socialistas. En menor medida rentabilizan también esa desafección IU, que recibe casi el 3% de los antiguos votos del PSOE, y el partido de Rosa Díez, con el 2,3%.

Suspenso a la gestión

La encuesta de Ikerfel, elaborada a partir de más de 45.000 entrevistas, también pone de manifiesto que el PP aventaja a los socialistas en todas las franjas de edad. Si el PSOE se jactó de cimentar sus victorias electorales en 2004 y 2008 gracias a los jóvenes y las mujeres, ahora la cosa cambia. Las mayores diferencias en favor de los populares se dan en el tramo de 18 a 24 años (12 puntos), en el de 35 a 44 años (19 puntos), y en los mayores de 64 (14 puntos). Desde el punto de vista del género, Rajoy saca casi 11 puntos entre los hombres y más de siete entre las mujeres.

La opinión sobre la gestión gubernamental tampoco trae buenas noticias para el PSOE. La nota media es de 3,1, aunque los votantes socialistas la puntúan con un 5,4 -para los populares es de muy deficiente al no alcanzar el uno y medio-. En términos generales, la evaluación es negativa para casi seis de cada diez consultados; tres de diez dicen que es regular, y apenas uno la ve positiva. Entre el votante del PSOE mejora un poco la percepción, aunque no demasiado; casi la mitad, el 45,2%, cree que la gestión del Gobierno es regular, el 18,8%, negativa, y el 35%, positiva.

Si el desapego ciudadano fue una de las razones que tuvo José Luis Rodríguez Zapatero para dar un paso al costado y renunciar a la reelección, tenía razón. La sociedad valora su trabajo con un 3,1, tres décimas menos que el último sondeo del CIS, mientras que los suyos, los socialistas, le dan un 6 raspado. Pero el dato que debería inquietarle es que para más de la mitad de los encuestados por Ikerfel su actuación merece un suspenso. Solo uno de cada diez le concede el aprobado. Con todo, el panorama es aún peor para Mariano Rajoy; su nota se queda en un tres y los suyos le dan un 5,7. Seis de cada diez ciudadanos suspenden la labor del líder de la oposición.

El 'talón de Aquiles' popular

Aunque lo que de verdad debería inquietar al presidente del PP es que está peor valorado entre los suyos que Zapatero entre los socialistas. El 20,7% de los votantes populares tiene una opinión negativa de su labor de oposición por un 16,5% de los seguidores del PSOE que dice lo mismo de Zapatero. Rajoy recibe el aplauso por su tarea del 41,7% de los simpatizantes de su partido mientras que el 44,1% de los del PSOE aprueban al presidente del Gobierno. Aunque también el líder socialista tiene su penitencia; la franja de edad donde está peor considerado es la de los más jóvenes, el 59,7% opina mal de su gestión. Este 'talón de Aquiles' lo tiene el líder de la oposición entre los que tienen entre 25 y 34 años, que en un 66,4% suspende su estrategia.

Los datos que arroja el estudio parecen confirmar la tesis, admitida a regañadientes en el PP y asumida al cien por cien por los socialistas, de que Rajoy no es el mejor candidato a la presidencia del Ejecutivo, aunque los populares colocan a continuación la coletilla de que será mejor presidente. Los datos referidos al partido opositor son positivos para sus expectativas electorales, no así los de su líder, cuestionado por los suyos. Zapatero y el PSOE muestran un comportamiento más homogéneo y no hay grandes diferencias entre las opiniones sobre el presidente del Gobierno y el panorama electoral del partido.

De hecho, son más, casi cuatro de cada diez, los que creen que el PSOE sacará iguales resultados con Zapatero como candidato que sin él. Enfrente, tres de cada diez esperan que sean mejores, mientras que dos de cada diez los teme peores. Incluso entre los votantes socialistas la radiografía es la misma, aunque aumentan un poco, hasta el 30,7%, los que esperan que les vaya mejor en las urnas. Entre los seguidores del PP, en cambio, se cree que el presidente era la mejor baza socialista, y que sin su candidatura el PSOE obtendrá menos votos.

En lo que hay coincidencia es en que el adelanto electoral no es necesario ni ahora ni si el 22 de mayo el PSOE sufre un revés. Más de la mitad de las personas que han contestado a este sondeo considera que no hace falta convocar unas generales antes de 2012. En caso de derrota socialista en las municipales y autonómicas apenas varían los porcentajes, el 52,5% seguiría viéndolo desaconsejable y el 45,3% lo apoyaría. Tampoco hay grandes diferencias en estos supuestos entre los votantes de los dos partidos.

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