El BBVA iniciará en mayo el derribo del edificio del RAG

Aparca por el momento la construcción de un complejo residencial frente a La Alhóndiga

LUIS GÓMEZBILBAO.
Las obras de demolición deberán ejecutarse en el plazo de nueve meses. ::                             JORDI ALEMANY/
Las obras de demolición deberán ejecutarse en el plazo de nueve meses. :: JORDI ALEMANY

Bilbao está a punto de redescubrir una de las manzanas más cotizadas de la ciudad. El BBVA iniciará tras las vacaciones de Semana Santa la demolición del RAG. La entidad financiera cuenta ya con todos los permisos administrativos para proceder al derribo del surtidor que durante 83 años funcionó en pleno centro de la ciudad. Si a finales del pasado enero el Ayuntamiento bilbaíno autorizó la operación, el BBVA dispone también ya de la autorización del Gobierno vasco.

Con su visto bueno, la capital vizcaína perderá un mazacote cuya eliminación solicitaron en repetidas ocasiones, por su peligrosidad, los vecinos y la asociación de profesores y padres de alumnos del colegio público Juan Manuel Sánchez Marcos. La gasolinera explotada por Repsol clausuró sus instalaciones en el verano de 2005.

A raíz del cese de la actividad, el solar encajonado entre las calles Rekakoetxe, Alameda Recalde y Fernández del Campo recuperó sus posibilidades inmobiliarias. La rehabilitación de la zona con la reforma de La Alhóndiga multiplicó el valor de la finca. Así que la constructora Vizcaína de Edificaciones se lanzó a la caza del terreno con la intención de levantar un complejo residencial de lujo. Se habló de construir un edificio 'de estilo', a la altura del que Philippe Starck acondicionó en el viejo almacén de vinos. Los promotores tantearon incluso al arquitecto francés Jean Nouvel, pero se pillaron los dedos con la crisis.

La caída de las ventas de pisos obligó a la inmobiliaria a saldar sus deudas y deshacerse de la joya de la corona. El BVVA se hizo con el terreno y mantuvo el plan residencial. Pero la actual coyuntura económica le obligará a aparcarlo hasta que el sector tome aire. La segunda entidad bancaria española se limitará a echar abajo el viejo RAG, que ocupa una superficie de 2.700 metros cuadrados.

Sin excavaciones

Fuentes del banco confirmaron que los trabajos, presupuestados en 207.000 euros, se iniciarán «en breve». Como muy tarde, en mayo. Disponen de un plazo de nueves meses para 'despejar' la zona. Lo que ya no tienen tan claro es cuándo retomarán el plan de levantar los 120 pisos previstos inicialmente. Admiten que «no existe todavía ningún proyecto» e incluso puntualizan que «llevará su tiempo».

El permiso de la comisión de Urbanismo, dirigida por Julia Madrazo, autoriza a los propietarios del solar a derribar sólo hasta la cota de suelo, por lo que queda descartada la ejecución de cualquier tipo de excavaciones.